


Versos, coplillas y seguidillas fueron la base del pregón de José Manuel Fernández Cano, valorado en Alcázar por su labor en el estudio y mantenimiento de las tradiciones. Hizo un recorrido por la historia del barrio y sus gentes antes de pregonar, también en verso, las diferentes actividades organizadas para el fin de semana festivo.
El pregonero, que fue vecino de Santa María cuando ni siquiera era aun un barrio, recordó el trabajo realizado por algunos de los vecinos para conseguir el alcantarillado y adecentar las calles.
La alcaldesa disfrutó con los vecinos de las primeras fiestas estivales de Alcázar y puso en valor el trabajo de la asociación de vecinos de Santa María, la más antigua de la localidad. Recordó que este tipo de agrupaciones colaborativas surgieron durante la transición para reivindicar mejoras para los barrios y dotarlos de identidad propia; como la que en la actualidad tiene Santa María, aunando historia y modernidad. “El barrio de Santa María es uno en lo que más se ha notado la evolución, un ejemplo de convivencia pacífica y que aporta mucho a Alcázar. Como ejemplo, aquí nacieron las Fiestas de Moros y Cristianos que hoy son de Interés Turístico Regional”.
Rosa Melchor recordó, además, que desde el Ayuntamiento quieren trabajar en contacto directo con los vecinos, para que sean ellos los que reclamen las mejoras que necesita su barrio. Un trabajo que se está materializando a través de la Concejalía de Proximidad y las reuniones periódicas que la alcaldesa mantiene con los representantes de las diferentes asociaciones vecinales.
Jesús Paniagua, actual presidente de la asociación del barrio de Santa María, mostró su intención de seguir mejorando el barrio, pidiendo ayuda al Ayuntamiento, que este año ha vallado la pista de futbito ubicada en esta zona de la localidad y ha acondicionado una parada de autobús, para la que ahora reclaman una marquesina.




































































