La alcaldesa ha valorado que, gracias al Ayuntamiento y Cadisla, se mejore la calidad educativa de la ciudad con el trabajo de personas con discapacidad
El contrato suscrito entre ambas entidades, que será financiado con fondos municipales es “un orgullo para nosotros y para toda la ciudad” y supone un avance en la plena integración de las personas con discapacidad. Por ello, la alcaldesa agradeció al concejal de Educación, Iván Rodrigo, el trabajo llevado a cabo para sacar adelante el proyecto y a Fundación Cadisla, por estar formando a los trabajadores en las distintas funciones que van a realizar en los colegios y por haberse interesado en el mismo desde el primer momento.
El proyecto tiene como objetivo la contratación de un apoyo a los servicios de conservación, mantenimiento y vigilancia de los centros escolares, que estará vigente en un principio del 1 de septiembre al 31 de diciembre, ya que, adelantó la alcaldesa, se renovará en enero con el próximo presupuesto ya que será un servicio que, no dudó en afirmar, “se va a prestar bien y redundará en beneficio de los centros educativos”. Inmaculada Jiménez aclaró que los trabajadores que cubrirán esas plazas serán contratados directamente por el Ayuntamiento de Tomelloso, unas contrataciones, con las que se recuperará la figura del conserje, lo va a permitir descargar de trabajo al departamento de Obras del Ayuntamiento.
Por su parte, Cristina Marín, responsable de Fundación Cadisla, agradeció al Ayuntamiento de Tomelloso su confianza plena en la entidad para dar empleo a 13 personas con discapacidad intelectual, física o enfermedad mental grave y crónica. Un colectivo vulnerable, dijo, no solo por esa discapacidad sino por la larga permanencia en las oficinas de empleo y porque sus empleos deben estar ajustados a las capacidades que mantienen intactas.
El proyecto va a servir para generar empleo de calidad y seguramente con permanencia para 13 personas que van a estar integradas no solo en un puesto de trabajo, explicó Marín, sino también en un equipo de trabajo. Se refería la representante de Cadisla a la gran acogida que estas personas están recibiendo de los colegios por lo que agradeció a la comunidad educativa las atenciones que están ofreciendo a estos trabajadores.
Marín explicó por último que ha sido muy complicado cumplir esta convocatoria ya que se trataba del “típico perfil de manitas” y no hay mucha gente que sea capaz de tener las habilidades necesarias para el puesto como carpintería, albañilería o fontanería.
En este sentido el concejal de Educación, Iván Rodrigo aclaró que se va a garantizar un servicio óptimo, que el departamento de Obras estará en todo momento coordinado con los centros y los trabajadores, y que para cubrir todas las necesidades que van a ir surgiendo va a haber flexibilidad a la hora de atender unos centros u otros. Se trata de definitiva de un equipo compuesto por 13 trabajadores aunque cada uno de ellos esté ubicado en un centro determinado.




































































