


El nuevo coordinador regional ha indicado que en esta asamblea concluyen el trabajo realizado en los últimos tiempos con la ratificación de la decisión de los afiliados, que son unos 1.500 en Castilla-La Mancha.
Esta es la primera vez que se han elegido de forma directa los documentos de la línea política a seguir en los próximos cuatro años. También han votado directamente a la nueva dirección, sin voto delegado. Son cambios que se produjeron en la XI Asamblea General, y que se han continuado aquí.
Crespo se ha mostrado satisfecho con la participación y considera que es «una forma acertada de participar en política» el hecho de «cambiar el modelo clásico y quitarse de ese armazón para adoptar una nueva forma de actuar de la formación política».
Por su parte, Alberto Garzón ha calificado la asamblea de «ejemplar», porque se ha caracterizado por una alta participación y procedimientos de radicalidad democrática». Ha felicitado a la lista ganadora, la de Juan Ramón Crespo y también a la encabezada por Jacobo Medianero, así como al conjunto de la militancia «como responsable de este proceso».
Garzón ha considerado «relevante» estar ante una asamblea en la que la militancia se expresa directamente con su voto, «sin mediación», un ejemplo de «radicalidad democrática que hace aún más atractiva a esta organización de izquierdas, que piensa que el país merece un futuro mejor en términos económicos, sociales y políticos, y que «necesitamos autoorganizarnos como víctimas de la crisis y de su gestión y fortalecer un proyecto general». Estas son las líneas en las que han empezado a trabajar para «fortalecernos».
Alberto Garzón tiene claro que la línea estratégica de la Coordinación Federal de concurrir a las elecciones con Podemos en junio, «fue aprobada por la mayoría» y esto «ha permitido fortalecer nuestro espacio en el Parlamento y ahora ser la oposición del PP, ya que el PSOE ha decidido apoyarle». Es una estrategia de IU, que es una organización «plural y heterogénea en la que caben todas las opiniones, aunque todos seguimos la misma línea política y asumimos la línea mayoritaria, que incluye la de la confluencia».
CONGRESO DEL PSOE
Por otro lado, Alberto Garzón ha acusado al PSOE de ser «el responsable de blanquear al partido político de la corrupción, al jefe de la banda que ha saqueado y expoliado los servicios públicos de la mayoría social trabajadora en España», una decisión que, a su juicio, lleva a «la de la necesidad de que la gente de izquierdas nos reorganicemos para construir una alternativa a las políticas de derechas de Rajoy y del PP».
Garzón que ha participado en la Asamblea de IU en Castilla-La Mancha, que ha elegido a Juan Ramón Crespo como nuevo coordinador regional, ha afirmado que esta reorganización de la izquierda debe permitir «vivir en un país sin corrupción, con trabajo y con servicios públicos». Objetivos en los que se empezará a trabajar «para seguir siendo coherentes con nuestros principios y valores», y «con la fortaleza de que cada vez más gente cree en un proyecto de izquierda organizada, para estar donde hay conflicto social» como son los casos de desempleo, desahucio y en general «para solucionar los problemas de la gente».
El coordinador federal ha considerado «muy necesaria» la existencia de una «izquierda organizada y fuerte en España» por los «recortes brutales que estamos sufriendo en sanidad, en educación, en servicios públicos». En este sentido, ha subrayado que «somos víctimas de precariedad y de las consecuencias más fatales del capitalismo».
En su opinión, la respuesta debe estar en la «recomposición de la izquierda, más ahora que el PSOE está decidiendo que el Gobierno debe seguir en la derecha, y en el partido responsable del mayor caso de corrupción estructural y responsable del empobrecimiento de la mayoría social trabajadora por la vía de los recortes».
La nueva dirección de IU en Castilla-La Mancha tiene también el objetivo de trabajar en esa línea, después de haber sido «una asamblea ejemplar que se ha caracterizado por alta participación y procedimientos de radicalidad democrática». Para Garzón es «relevante» estar ante una asamblea en la que la militancia «se expresa directamente con su voto, sin mediación, un ejemplo de radicalidad democrática que hace aún más atractiva a esta organización de izquierdas, que piensa que el país merece un futuro mejor en términos económicos, sociales, políticos».
Garzón ha asegurado que el Partido Socialista «ya no es de los militantes, sino que se ha convertido en propiedad de una oligarquía que decidió dar un golpe de estado interno y montar un motín contra Pedro Sánchez para que siguiera Rajoy siendo presidente del Gobierno», y al frente de ello sitúa a Felipe González y a Susana Díaz a los que considera «diputados de Rajoy» y «eso significa blanquear al partido más corrupto de la Unión Europa», por «ser responsables de la Gürtel, de la precariedad y de los recortes», asuntos que «parecen secundarios para el PSOE».
En palabras de Garzón, cuando González y Díaz «iniciaron el descabezamiento de Sánchez, lo que pretendían era llegar aquí, a apoyar al PP». Ha afirmado que también fue así cuando «impidieron a Pedro Sánchez el 20 de diciembre formar un Gobierno alternativo con los partidos de izquierda y las confluencias». Todo ello «va a hacer que el PSOE facilite que el partido de la corrupción siga en el Gobierno y nosotros vamos a intentar hacer oposición y generar atractivo para la gente que se siente de izquierdas».
CRÍTICAS A GARCÍA-PAGE
El coordinador federal de Izquierda Unida también ha considerado «gravísimo» que el presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page «apueste por la abstención del PSOE para que siga Rajoy siendo presidente del Gobierno», y ha subrayado que es «un ejemplo de la contracción de los socialistas que utilizan la retórica de izquierdas y las prácticas de la derecha».
Para Garzón, el caso de García-Page es «muy grave», porque Castilla-La Mancha «ha sufrido más que otras comunidades los recortes en sanidad, en educación y en servicios públicos practicadas por un Gobierno del Partido Popular». Por esta razón, el coordinador federal de IU ha lamentado que «de repente los que han dicho que eran alternativa, sean ahora los responsables de que Mariano Rajoy siga siendo presidente del Gobierno». Ello supone, según sus palabras, que «está cometiendo un atentado social contra los castellanomanchegos», ya que las políticas del Estado «repercuten en la vida directa de los que viven aquí». Es el caso de la Ley de Estabilidad, que «impide el gasto público y fuerza los recortes», o «limita a los ayuntamientos para hacer política social».
Son razones, que a juicio de Alberto Garzón están dejando ver «la contradicción del PSOE, que significa que utilizan retórica de izquierdas y prácticas de derechas, porque hablan de la defensa de los trabajadores y en la práctica apoyan a los que los atacan». Ha añadido que «en política como en la vida, la identidad de la gente no se hace por las palabras, sino por los hechos y García-Page va a apoyar a Rajoy para que sea presidente y no necesito más para saber quién es».
Garzón ha participado este domingo en la Asamblea regional de Izquierda Unida que ha elegido como coordinador regional a Juan Ramón Crespo, que se ha impuesto a la candidatura encabezada por Jacobo Medianero. El acto se ha celebrado en Alcázar de San Juan.






































































