


“Cada dos años nos encontramos los voluntarios de las cinco diócesis para compartir, fraternizar y sobre todo para celebrar la fe”, ha manifestado Amador Casquero, coordinador regional de Cáritas en Castilla-La Mancha. Se trata de “un día de encuentro y de dar las gracias a todos los voluntarios porque dan esperanza, apoyo y acompañamiento a la gente más empobrecida”.
Hasta el Auditorio Municipal de Alcázar de San Juan se han desplazado 600 personas, “una muestra de los 6.180 voluntarios que están en toda la región”, que se han encontrado con los obispos de Albacete, Toledo, Cuenca, Ciudad Real y Sigüenza (Guadalajara).
Durante la mañana, cinco voluntarios han relatado al público del auditorio sus experiencias, “no tanto lo que hacen, sino qué huella creen que están dejando en las personas con las que están y qué huellas les están aportando esas personas a ellas”, ya que “a veces, no solamente nosotros damos a los más pobres cuando vienen a las acogidas o a los proyectos, sino que también nos dan mucho a nosotros”, ha indicado el coordinador regional.
Sebastián Mora, secretario general de Cáritas Española, ha sido el encargado de poner el broche final al encuentro con la ponencia ‘Cáritas, artesanos de la misericordia’ en la que ha compartido con el resto de voluntarios “cómo se van construyendo esos espacios de misericordia con los más empobrecidos y entre los equipos de los propios voluntarios”.
Casquero ha querido dar las gracias a los 6.180 voluntarios que hay en toda la región castellanomanchega. “Dar las gracias a todos los voluntarios que están en los rincones de las cinco provincias dedicando su tiempo, sus recursos, sus esperanzas y sus vivencias, en favor de la gente más desfavorecida”, ha destacado.




































































