


Castillos hinchables, consolas, juegos on-line, talleres, actividades familiares y para los más pequeños, entre otras, reunieron el domingo, 20 de noviembre, a más de 500 pequeños alcazareños para celebrar el Día Internacional de la Infancia. La lluvia impidió que pudieran disfrutar de otras actividades al aire libre como el Kilómetro Solidario, aunque igualmente se vendieron los dorsales y, durante la tarde, se celebró el tradicional sorteo de regalos. Aplazado quedó también el circuito multi-aventura, una de las novedades de este año.
Al mediodía, la alcaldesa alcazareña, Rosa Melchor y la concejala de Infancia, Bárbara Sánchez Mateos, se acercaron por el pabellón para compartir juegos y actividades con los pequeños. Ambas participaron en la confección del mural sobre el derecho a la educación –hilo conductor de este año- organizado por el Consejo de Infancia.
A lo largo de toda la semana se han estado desarrollando diferentes actividades con motivo del Día de la Infancia; entre ellas, el Consejo de Infancia se reunió en Pleno para plantear a los gobernantes las principales demandas de los escolares. El arreglo de los colegios, cuestiones relacionadas con el mantenimiento de la ciudad o la apertura del pabellón multiusos Vicente Paniagua, fueron algunos de los temas planteados.
“Una sociedad que no apuesta por la educación de sus niños no tiene futuro”, comentó la alcaldesa que destacó la “clara apuesta” del Gobierno municipal por poner en práctica la educación responsable, “en la que participamos todos los miembros de una sociedad, también los gobernantes”. Subrayó la importancia de tener en cuenta las demandas de los más pequeños, canalizadas a través del Consejo de Infancia. Demandas que aseguró “tenemos en cuenta y llevamos a la práctica siempre que podemos para que vean que su opinión es importante”. También destacó que las actividades de la Semana de la Infancia se programan cada año con el fin de, a través del juego, educar en valores fundamentales como el trabajo en equipo o la conservación de la propiedad común.



































































