Tras la inauguración de la exposición el pasado martes, la noche del jueves tenía lugar un evento donde la música también tomó todo el protagonismo. En esta ocasión, de la mano de Francisco López, presidente de la Asociación Cultural Música Quintanar y alma mater del Concierto que tuvo lugar el pasado 5 de junio en la localidad en el que se rindió homenaje al Pop-Rock de Quintanar.
Francisco se encargó de contar el cómo surgió, por qué se hizo, y como se desarrolló hasta lograr que el evento tuviera lugar el 5 de junio y resultara un éxito en cuanto a participación y organización.
Se trataba de un gran espectáculo con el que se rindió homenaje a aquellas bandas pioneras de los años setenta que pusieron la nota de color en el panorama musical de Quintanar. Un homenaje especial al Pop-Rock, a dichas bandas, pero sobre todo a aquellos componentes de las mismas que ya no están pero que su recuerdo perdurará para siempre.
Franciso López explicaba que la idea de realizar este concierto ya surgió 16 años atrás, hacia el año 2000, cuando comienza a construirse la web musicaquintanar.com, que es cuando empezó a pedir información y a hacer Historia sobre los grupos pertenecientes a esta época dorada del Pop-Rock de Quintanar. “La idea rondaba siempre en mi cabeza y tenía claro que tenía que llevar a cabo este evento en el algún momento”, aseveraba. “Esta idea no es nueva, insistía, hace años yo publiqué un artículo en la Revista La Encina sobre estos grupos donde ya se veía venir esta idea que siempre había tenido en la cabeza y el convertirnos en Asociación Cultural y tener más ayudas fue el momento para dar ese salto y convertirla en una realidad”.
Francisco contaba que fueron meses de mucho trabajo, la tarea de contactar con los grupos, de organizarlos todo fue duro pero que, tras el resultado, mereció la pena. Decía que cuando contactaron con los grupos muchos se mostraron muy contentos y, aunque otros no creyeron en la idea, ellos continuaron con el plan hacia delante, con cuatro grupos comprometidos, buscaron una banda de músicos profesionales que suplieran las ausencias de los grupos y el resultado fue espectacular.
Ensayos por la noche, gente que se implicó y que llegaba a los ensayos después de sus quehaceres y sus trabajos dio lugar a que se superaran todas las expectativas y todo saliera de diez. Todos los esfuerzos, preocupaciones, días de trabajo, noches de ensayos se tradujo en un equipo, una piña, en definitiva, una gran familia musical.
Francisco destacaba las emociones que se vivieron durante todo el proceso y sobre todo el día del concierto. Momentos en los que se recordaban a los que ya no están u otros como cuando se consiguió que Salvador Molina, miembro de uno de estos grupos, que estuvo 15 años en un Hospital a causa de un accidente, se subiera al escenario.
Horas y meses de trabajo que merecieron la pena y permitieron que cientos de personas disfrutaran de la buena música.


































































