


El Centro de Mayores de Quintanar de la Orden ha vuelto a organizar la merienda navideña para dar la bienvenida a la Navidad de una manera divertida y amena donde la música y el buen ambiente fueron los protagonistas.
Así, la tarde del jueves, 15 de diciembre, el Hotel Castellanos de la localidad acogía esta fiesta para los más mayores que contó además con la presencia de la jefa de servicio de Personas Mayores y Personas Discapacitadas de la Delegación de Bienestar Social de Toledo, Inmaculada Lucena; el alcalde, Juan Carlos Navalón; el primer teniente de alcalde, Julio Fernández; la concejala de Bienestar Social; Piedad Heras; y la directora del Centro de Mayores, Mª Ángeles Fernández.
Más de trescientas personas asistieron a este evento que tiene como objetivo celebrar en compañía la Navidad y pasar una tarde diferente compartiendo momentos con amigos y vecinos.
El presidente de la Junta Directiva del Centro, Segundo Cantarero, daba la bienvenida a todos y deseaba que pasaran una jornada agradable deseándoles unas felices fiestas a todos y agradeciendo la presencia de las autoridades.
Por su parte, la jefa de servicio de Personas Mayores, Inmaculada Lucena, manifestaba que era un privilegio estar acompañando a las personas mayores en un acto como este y comprobar de primera mano la emoción con la que viven estos momentos. “Son días de fiesta, de estar juntos y para nosotros es un placer compartir estos ratos con nuestros mayores”. Inmaculada tuvo la oportunidad de conocer el Centro de Mayores que calificó como un gran edificio con importantes servicios.
El alcalde, Juan Carlos Navalón, recordaba que esta merienda es una tradición ya entre los mayores que sirve como pistoletazo de salida a las fiestas. “Es el momento idóneo para acompañarles y que sepan que las instituciones públicas están siempre al lado de nuestros mayores porque ellos son parte fundamental de nuestra sociedad y se lo merecen”, aseguraba. Asimismo, Navalón deseó a todos una Feliz Navidad y un Próspero Año Nuevo.
Tras degustar una deliciosa merienda, y amenizado por un dúo musical, dio comienzo el baile del que disfrutaron los asistentes. La pista se llenó de gente, y los mayores, una vez más, demostraron que tienen mucha energía.


































































