


Por segundo año consecutivo, la Comisión de Festejos ha organizado una muestra carnavalera que puede verse en La Ermitilla desde ayer viernes, 24 de febrero y hasta el próximo 5 de marzo.
“A que no me conoces” es el título de la exposición que recoge, a través de numerosas fotografías, momentos de esta fiesta, a vecinos y vecinas de Quintanar disfrutando del Carnaval, con máscaras y sin máscaras con los trajes más dispares y divertidos, la mayoría sacados del “Baúl de la Abuela”.
En el acto de inauguración estuvieron la concejala de Festejos, Piedad Heras; el concejal de Infraestructuras, Sergio Arranz; y miembros de la Comisión de Festejos.
Piedad Heras afirmaba que la exposición se ha podido llevar a cabo gracias al trabajo de la Comisión de Festejos que se ha encargado de recopilar todas las fotos, de montar los paneles y la exposición. “Se trata de un homenaje a la máscara callejera de la que hace unos años se disfrutaba en Quintanar y que ahora, con el paso de los años, se va perdiendo esta tradición”.
Piedad Heras agradecía a todas las personas que han cedido sus fotografías de forma desinteresada porque gracias a ellas ha podido organizarse esta muestra.
Por su parte, Elías Izquierdo, en representación de la Comisión y uno de los organizadores de la exposición explicaba que se han recopilado alrededor de unas 200 fotografías donde pueden apreciarse el ambiente carnavalero de hace unos 30 años o más. Además, en la exposición también pueden verse algunos trajes y artículos que cualquier máscara callejera utilizaría para disfrazarse sin faltar, como no podía ser de otro modo, el “baúl de la abuela”. También pueden verse los números de la Revista “La Encina” cuya portada hacía referencia al Carnaval.
Para cerrar el acto, la Charanga local “Sol y Sombra” tocó algunas piezas carnaval y desde allí partieron hacia la Plaza del Ayuntamiento donde se había convocado una concentración de Máscaras.
Desde la Concejalía de Festejos, tal y como explicaba la concejala, Piedad Heras, se ha querido potenciar la tradición de la máscara callejera, algo que se ha ido perdiendo a través de los años. Por eso, y para intentar reavivar esta tradición tenía destinada subvenciones para los grupos formados de 15 personas en adelante.
Sin embargo, a pesar de los esfuerzos para recuperar esta popular costumbre, hasta el Ayuntamiento sólo llegaron unas cuantas máscaras, eso sí, que no dudaron en pasárselo bien y disfrutar al compás de la Charanga.


































































