Lo más destacado del festejo lo hizo a caballo el rejoneador Miguel Ángel Martín que destacó en la rueda de banderillas, clavando al estribo y por un buen rejón de muerte.
El matador Luis Miguel Vázquez no tuvo suerte ante el manso que le tocó y bastante tuvo con buscarle por la plaza. Se justificó y por fallar a espadas dio una meritoria vuelta al ruedo.
Lo más aplaudido y de gran mérito fue lo realizado por el chaval de Daimiel Carlos Aranda, novillero sin picadores, que lanceó con gusto a la verónica y con la muleta ligó tandas de mucho calado y llenas de temple. Los desplantes y adornos en su punto y a tiempo. Pinchó dos veces para cortar una oreja. Lástima porque el triunfo era grande.
En la parte flamenca actuaron al cante Ángel Portillo «El Porti», Roque Barato y María Ángeles Almedina, acompañados a la guitarra por Quintana de Valdepeñas, Luis Fernández y a la percusión El Jaro.
Acto seguido la Peña abrió sus puertas para todos los asistentes, que previamente preparó un repertorio poético y gran multitud de agradecimientos y colaboraciones, entre ellas al Gran Tete del Hotel Saga que conserva intacta la coleta del diestro fallecido.
Ficha del festejo:
Un cuarto de entrada. Tres novillos de Manuel Ángel Millares. El rejoneador Miguel Ángel Martín, dos orejas; el matador Luis Miguel Vázquez, vuelta al ruedo y el novillero sin picadores Carlos Aranda, oreja.

































































