


Un poco moscas acudimos al festejo de hoy en Ciudad Real, ya que el año pasado en esta misma plaza se lidió otra corrida de los dos mismos hierros que la de hoy, también con máximas figuras acarteladas como Morante y El Juli, además de Fernando Tendero que finalmente fue el triunfador, y el resultado no fue ni muchísimo menos el mismo, ya que fueron todos deslucidos por su invalidez. Sin embargo los de esta tarde, y a pesar de su justeza de fuerza, han tenido mucho más fondo de casta que les ha hecho aguantar la lidia, y eso que han sido las típicas largas faenas que se estilan en estos tiempos modernos.
En la actualidad un toro bravo tiene que aguantar unas faenas con demasiados muletazos para que los toreros lleguen al tendido y para soportar estos trasteos se necesita estar preparado físicamente. Y es lo que ha pasado en las seis faenas que les han instrumentado a los de «Torrehereros» y «Torrehandilla», que todas han sido largas y de mucho contenido muleteril.
También es cierto que los han cuidado al máximo en el tercio de varas, todos han tomado un monopuyazo, y casi todos han sido cambiados con dos pares para que llegaran lo más vivos posibles al último tercio.
El incombustible Enrique Ponce estuvo por la plaza como Pedro por su casa, o sea con la solvencia que dan los años. En ningún momento pasó ningún apuro, lógicamente toros más difíciles ha matado en su ya dilatada carrera, pero es que como se suele decir «ni se despeinó». Hizo dos faenas donde primó el clasicismo y la ortodoxia pero tal vez faltara algo más de arrebato que hiciera calentar de verdad a la concurrencia. De todos modos si hubiera enterrado más rápidamente los aceros seguramente que hubiera acompañado en triunfo a sus compañeros de terna.
Miguel Ángel Perera si puso más calor en sus trasteos, se ve que este todavía no está pensando en la retirada, y de ahí que las dos faenas las comenzara dando distancia a los toros, para luego ir acortando los terreros y terminar metido en el sitio de cercanías, donde cada vez se encuentra más a gusto, y donde desarrolla su tauromaquia en plenitud. En definitiva buena tarde la de Perera queriendo en todo momento.
Y nuevamente Cayetano Rivera no vino a Ciudad Real, con esta por tres veces, y como dicen que unos las firman y otros las torean, esta vez el que la toreo ha sido David Mora, que ha caído de pie porque a fin de cuentas ha sido el triunfador numérico en cuanto orejas cortadas. Las bazas que muestra este torero son muy claras y no son otras que las de la perseverancia en hacer el toreo puro. Esto como no siempre le sale siempre, aparecen los enganchones y la falta de limpieza de algunos muletazos, pero también es cierto que casi siempre vienen por sus demasiadas ganas en conseguir el ansiado triunfo que le hacen salir algo atropellado por no dar respiro a los toros. Aun así benditas las ganas, porque está en el camino de afianzar su carrera taurina, como demostró en todo momento con capote, muleta y espada.
Ficha del festejo:
Domingo 19 de agosto de 2012. Última de Feria en honor a la Virgen del Prado. Más de media plaza cubierta.
4 toros de «Torreherberos» y 2 de «Torrehandilla» bravos y nobles, aunque justos de fuerza.
– Enrique Ponce (celeste y oro): ovación y palmas.
– Miguel Ángel Perera (corinto y oro): oreja y oreja.
– David Mora (rosa y oro): oreja y dos orejas.
Cuadrillas: se desmonteró Félix Jesús Rodriguez tras dos buenos pares al 3º.
Al finalizar el paseíllo se guardó un minuto de silencio por el fallecimiento de la madre de los ganaderos (o eso creímos escuchar ya que la nitidez del sonido de la megafonía no era demasiado claro).
David Mora sustituía a Cayetano Rivera.
Perera y Mora salieron en hombros por la Puerta Grande.

































































