El francés Juan Bautista las paso moradas para mantener en pie al cuarto de la tarde y encima había que pedirle la oreja. Parte del público con mucha ínsula le premio con olés a la farsa que había en el ruedo. La estocada en el rincón abrevio el asunto. En su primero pasó desapercibido con mucho abuso de pico y citando con todas las ventajas. Dos pinchazos y media, pasando a la enfermería por esguince de muñeca que no le impidió la lidia.
Iván Fandiño fue el triunfador de una tarde en la que poco va a decir en su carrera y buen año, tan solo sumar una puerta grande más. Lo más destacable ell toreo reposado a la verónica en su primero y las series cortas y sin profundidad de más a menos ante el manso que se rajó. El volapié lo mejor sin duda. Su segundo también flojito, lo pasaportó por ambos pitones escondiendo la pierna y en varios pasajes echando el paso atrás. Se ajustó en dos manoletinas, el resto a toro pasado y un tranvía entre toro y torero. Estocada caída y otra oreja al esportón.
Diego Silveti derrochó ganas y se puso en el sitio sin suerte, lo intentó a la verónica de forma aseada en su primero, con quiete por chicuelinas y gaoneras. Su faena por ambos pitones no tomó grandes vuelos, sin duda lo mejor la estocada. Le dieron una oreja. En el que cerraba plaza sus intentos por ahormar al bicho resultaron infructuosos. Fue aplaudido.
En resumen un festejo pobre y sin detalles para el recuerdo, salvo la tarascada de los mulilleros al entrar en el portón y lo estricto y repetitivo de la autoridad en cuestiones banales tales como pedir los pases al equipo médico en tres ocasiones, dos en el mismo toro, increíble.
Ficha del festejo.
Plaza de toros de Daimiel (Ciudad Real). Media plaza y las cámaras de Castilla la Mancha Televisión en directo.
Se lidiaron toros de «Mollalta» de escasa presencia, flojos y descastados alguno como el jabonero 4º no se tenía en pie. Mansearon en conjunto y tampoco molestaron a la terna, lamentable para el espectaculo.
– Juan Bautista, silencio y saludos.
– Iván Fandiño, oreja tras aviso y oreja.
– Diego Silveti, oreja y saludos.
Iván Fandiño salió en hombros por la puerta grande.

































































