


El sueño de ascender es posible si Socuéllamos o Villarrobledo ascienden a 2ª B
El Municipal Alfonso Viller de Quintanar de la Orden acogió el pasado fin de semana el segundo partido de la eliminatoria por el ascenso a Tercera División entre el CD Quintanar y el CD La Solana, que acabó con el empate a cero en el marcador.
Un encuentro en el que la respuesta de ambas aficiones fue lo más destacado, ya que hicieron del Municipal una auténtica fiesta, con una asistencia de más de 1000 personas, entre los que se encontraban el concejal de Infraestructuras, Vicente Botija el concejal de Deportes, Jesús Marino Villena, el alcalde La Solana, Luis Díaz-Cacho y los miembros de la Federación de Fútbol de Castilla-La Mancha.
A las 18:30 horas comenzó un partido lluvioso en el que los solaneros, con el resultado favorable de 1-0 del partido de ida, contemporizaron el juego, realizando un partido en el que impusieron su fortaleza en defensa. Durante la primera parte, hubo un dominio alterno de ambos conjuntos, sin oportunidades claras de ninguno de ellos, llegándose al descanso con el resultado inicial de 0-0.
Ya en la segunda parte, los quintanareños con la presión de conseguir al menos un gol para forzar la prórroga, y siendo conscientes de que un tanto de los solaneros les obligaría a meter tres, incrementaron su presión, consiguiendo la posesión del balón, y un dominio que no se tradujo en goles, y que provocó los continuos contraataques del equipo de La Solana, llegando al final del partido con el resultado inicial.
El sueño quintanareño de subir a Tercera División todavía es posible, si Socuéllamos o Villarrobledo, uno de los dos, ascienden a 2ª B, lo que liberaría una plaza que ocuparía el CD Quintanar.



































































