


Su condición de prejubilado le permite dedicarle todo el tiempo del mundo a su afición, la de construir barcos de madera a escala, una afición que cultiva desde niño pero que se vio incentivada cuando viajó a Cádiz y vio allí maquetas.
En la actualidad no hay día que no le dedique a ello entre cinco y seis horas. Esto le ha permitido construir un importante número de piezas que ahora se pueden ver en la Casa de Cultura de Alcira donde se muestran desde el pasado 20 de septiembre y donde permanecerán hasta el próximo 13 de octubre.
Veleros, fragatas, galeones, buques de guerra, corbetas… toda una flota de barcos a escala en madera que son la pasión de su autor, un porteño de nacimiento y alcireño de adopción. En la exposición se pueden ver un total de 17 barcos que podrán ver todo el que lo desee hasta el día 13 en la Casa de Cultura de Alcira en horario de 6 a 8 de la tarde.































































