También asistieron a la Eucaristía de Acción de Gracias, Angelines y Juliana González Justo, hermanas de la venerable madre María Teresa, que estuvieron acompañadas por las religiosas de Ntra. Sra. de la Consolación de Quintanar de la Orden, y otras comunidades religiosas de la geografía española, entre las que se encontraba una peregrinación de Castellón de la Plana y Burriana, a cuyo frente estuvo la postuladora de la causa de beatificación de la sierva de Dios.
Durante la Eucaristía, con la participación del coro de niños de Ntra. Sra. de la Consolación de Quintanar de la Orden, han coexistido la celebración del Día del Misionado (DOMUND) y el reciente aniversario de la muerte de la venerable Madre Teresa, que se conmemoró el pasado 12 de octubre, festividad de la Virgen del Pilar.
El eje central de la homilía, a cargo del párroco Juan Antonio Collado, se ha centrado en el Evangelio según san Marcos, cuyo pasaje leído concluye diciendo: «El Hijo del Hombre no ha venido para que le sirvan, sino para servir y dar su vida en rescate por todos». Para Juan Antonio ese es el ejemplo que definen lo que fue la vida de la Madre María Teresa González Justo: «servir es ofrecerse a los demás alegre y gratuitamente, es decir, sin obligación de compromiso, se trata de ofrecer tu vida a los demás porque me sale de dentro».
Una cuna Misionera, dos centros de flores y dos ladrillos han sido el ofrecimiento que se le ha hecho al Señor para que la labor misionera y de apostolado suponga una alegría interior y así edifiquemos en nuestras vidas el significado del Evangelio.
Para finalizar el acto resaltar el testimonio de Sor Natividad Portoles (venida desde Valencia), quién emocionadamente ha recordado algunos detalles de la venerable Madre María Teresa: «La conocí recién llegada a las Hermanas de la Consolación, a mis 14 años, una Mujer de Virtudes Heroicas que con su gran capacidad de sacrificio por los demás ejerció la «Caridad sin Fronteras», involucrada siempre por su lema «MI VOCACION ES AMOR». Fue un alma agraciada por Dios y agradecida al él mismo».
“Un gran legado de Fe, Misionado y Caridad” por Antonio Torres Irala
De la Madre Teresa Gonzalez Justo es difícil destacar rasgos relevantes porque toda su vida es una constante prolongación del Cielo en la Tierra. Fue un diamante espiritual pulido en las manos de Dios, un día, siendo muy joven pensó en Ella y la esculpió con un valor único. Innumerables los ejemplos de ayuda y dedicación a sus enfermos de tuberculosis, tan numerosos como toda una vida dedicada a la entrega a los demás; ¡Madre Teresa, Dios te llamó para el Ministerio, El te equipó y te ungió para la tarea, y Tú le obedeciste, qué valiente!
Con esta Eucaristía de Acción de Gracias hemos salido refortalecidos en la Fe al ver que la Madre María Teresa, Evangelio, Misionado, Caridad, Amor, Entrega y Sacrificio son palabras sinónimas de Dios.
La Madre Alegría, con su Amor y entrega a los demás y su plena satisfacción por servir al prójimo ha supuesto una aliada en los planes que Nuestro Padre tiene para todos nosotros. En su corta vida nos dejó un gran legado y estamos seguros que su Esposo en los Cielos la recibió con una Gran Sonrisa.



































































