Uno de los actos más emocionantes fue la bendición de los Niños Jesús, que portaron niños y mayores, que consistió en la lectura de la Bendición del Niño Jesús, escrita por el Papa Juan Palo II en 1979. A continuación se procedió a esparcir el agua bendita a todas las imágenes, para ser posteriormente depositadas a los pies del altar mayor de la Iglesia Conventual de los padres franciscanos, para celebrar la Eucaristía, en las que también participaron numerosos niños.
En su homilía, Fray Manuel Casado, destacó el gran trabajo que realizan los miembros de la Asociación de Belenistas de Quintanar de la Orden para difundir la tradición y la cultura religiosa del Nacimiento en nuestro pueblo. También dijo, que con éste acto simbólico, “los franciscanos queremos hacer llegar la bendición a todos lo hogares de las familias quintanareñas, a través de estas imágenes del Niño Jesús, que pronto serán depositadas en los Belenes de todas las casas para recordar el nacimiento del hijo de Dios, que tan próxima está ya su conmemoración”.
Algunos de los miembros belenistas presentes fueron los encargados de realizar las ofrendas, que consistieron en queso, vino y dulces de denominación de origen La Mancha, así como un dibujo en carboncillo del Misterio del Nacimiento realizado por la vocal artística de la asociación belenista, Paquita Cordones García Romeral. En la ofrenda otros tres niños portaron las vinagreras y otro dibujo de un nacimiento, realizado por uno de los alumnos del Colegio Ntra. Sra. de los Dolores. Mientras, mientras otro de los jóvenes portó unas figuras artesanales de “El Angelito”, emblema y nombre a la Asociación de belenistas quintanareña.
La celebración estuvo amenizada por las voces y las guitarras del Coro San Francisco de Asís, dirigido por Matías Pintado, que ofrecieron su música y sus villancicos en esta celebración tan especial, con la que arranca la Navidad 2012 en Quintanar de la Orden.
Francisco de Asis y el Belén de Greccio
San Francisco de Asís, fundador de la orden franciscana, fue el iniciador de los Nacimientos entre 1200 y 1226. Fue en la Ermita de Greccio, donde tuvo la inspiración de reproducir en vivo el Misterio del Nacimiento de Jesús. Construyó una cajita de paja a modo de portal, puso un pesebre en su interior, trajo un buey y un asno de los vecinos del lugar, e invito a un pequeño grupo de gente a reproducir la escena de la adoración de los pastores. La tradición indica, que de manera milagrosa, en la escena aparecieron ángeles, y se personificó el niño Jesús, la Santísima Virgen y San José.



































































