El Villarrubia terminó su camino en la Copa RFEF en los octavos de final, después de empatar 0-0 en el campo del Binissalem en el choque de vuelta de dicha ronda.
El equipo de Guillermo Alcázar no encontró el gol que le hubiese clasificado para los cuartos de final y el cuadro mallorquín, vigente campeón de la competición, hizo valer el 1-1 del partido de ida.
El Villarrubia había eliminado al Puerta Bonita en los dieciseisavos de final de la fase nacional de la Copa RFEF, tras empatar 1-1 en Madrid en la ida y ganar 3-2 en la vuelta.
Los blanquiazules se clasificaron para la fase nacional del torneo después de proclamarse campeón de la fase regional del mismo. En la final de la fase regional, se impuso 3-1 en casa al Ciudad Real en la ida y empató 1-1 en la vuelta.





































































