La alcaldesa de Alcázar de San Juan, Rosa Melchor, ha visitado este lunes el desarrollo de las obras de la Avenida del Deporte, una actuación que supondrá una inversión global cercana a los tres millones de euros y que transformará una de las principales entradas a la ciudad.
Acompañada por el gerente de la empresa adjudicataria de la segunda fase, José María Ropero, la regidora ha destacado la importancia estratégica de esta vía, que conecta con la salida 89 de la Autovía de los Viñedos y canaliza tanto el tráfico procedente de la comarca como el de quienes acuden a las instalaciones deportivas y a la zona comercial próxima a la avenida Adolfo Suárez.
Melchor ha subrayado que se trata de una obra “muy necesaria”, largamente demandada, cuya ejecución ha sido posible gracias a la buena situación económica municipal. “Las cuentas están sobradamente saneadas y eso nos permite afrontar obras que durante años no pudieron realizarse por falta de financiación externa o de recursos propios”, ha señalado.
El proyecto de remodelación de la Avenida del Deportes se ha dividido en dos fases. La primera, ya ejecutada, se ha centrado en la renovación integral de las infraestructuras subterráneas, con una inversión aproximada de 1,3 millones de euros. En esta etapa se ha instalado un nuevo colector de aguas pluviales de mayor capacidad para evitar inundaciones en episodios de lluvias intensas, especialmente en la zona de acceso al mercadillo y la rotonda del Flamenco. Asimismo, se ha renovado la red de saneamiento para la correcta evacuación tanto de aguas residuales como pluviales.
Según ha explicado Ropero, este tipo de infraestructuras “no se ven, pero son fundamentales”, recordando que actuaciones similares han demostrado su eficacia en otras vías de la localidad durante recientes tormentas.
Nuevos acerados, carril bici y más zonas verdes
La segunda fase, actualmente en ejecución y con una inversión cercana a 1,6 millones de euros, se centra en la transformación de la imagen de la avenida. El proyecto contempla la ampliación de acerados, la creación de un carril bici que conectará con los ya existentes en el Recinto Ferial y la avenida Pablo Iglesias, así como la incorporación de más arbolado y zonas verdes.
El objetivo, según la alcaldesa, es consolidar un modelo de ciudad más amable y adaptado al siglo XXI, donde el peatón tenga prioridad sin renunciar a la funcionalidad como vía principal de acceso rodado. “No es solo una cuestión estética; cada bordillo y cada actuación contribuyen a generar un modelo de ciudad y de convivencia”, ha afirmado.
Por su parte, el gerente de la constructora ha avanzado que los trabajos se centran en la ejecución de nuevos pavimentos, aparcamientos y redes de agua potable. Además, ha destacado el compromiso con la sostenibilidad, ya que buena parte del material retirado será reciclado en la planta de tratamiento de la empresa para su reutilización en esta u otras obras.
Las obras se prolongarán previsiblemente hasta el mes de febrero, aunque desde la empresa aseguran que la avenida permanecerá transitable en torno al 90 % del tiempo, ya que los trabajos se concentran principalmente en los acerados.
Ropero ha mostrado su confianza en que la Feria de Alcázar no se vea afectada y que la circulación pueda desarrollarse con normalidad, aunque la obra no esté completamente finalizada.
La alcaldesa ha pedido disculpas por las molestias ocasionadas, tanto a vecinos como a visitantes, y ha invitado a la ciudadanía a “esperar y disfrutar” de una avenida que, asegura, se convertirá en una carta de presentación moderna y acogedora para quienes accedan a Alcázar de San Juan.






































































