La noche del Viernes Santo en Alcázar de San Juan se vistió de silencio y recogimiento con la celebración de la procesión del Santo Entierro, una de las más emblemáticas y sobrecogedoras de la Semana Santa local. La parroquia de Santa María la Mayor fue el punto de partida del cortejo a las nueve de la noche, donde el respeto y la solemnidad marcaron cada instante de la celebración.
El cortejo procesional comenzó con miembros de la Cofradía portando la Cruz de Guía, acompañados por los redobles de los tambores que rompían el silencio con su cadencia. Tras ellos desfilaron los primeros nazarenos acompañando al paso del Calvario, al ritmo de las marchas procesionales interpretadas por la Asociación Banda de Música de Alcázar de San Juan. Posteriormente, lo hicieron los nazarenos de las distintas hermandades y cofradías, encabezados por el estandarte de la Cofradía del Santo Entierro y los Caballeros del Santo Sepulcro, que acompañaban a Cristo yacente.
Las Damas de Nuestra Señora de la Soledad desfilaron junto a la titular de la cofradía, Nuestra Señora de la Soledad, en muestra de respeto y devoción. La procesión, considerada la más sobria de la Semana Santa alcazareña, destacó por la intensidad del silencio y el recogimiento, con un ambiente cargado de emoción y solemnidad que tanto participantes como público compartieron. La ceremonia estuvo presidida por el párroco D. Javier Quevedo, acompañado por miembros de la cofradía, representantes municipales, y numerosos vecinos que se unieron a uno de los momentos más significativos de la Semana Santa en Alcázar de San Juan.




























Santo Entierro 2026 en Alcázar






































































