La localidad de Arenales de San Gregorio se convirtió en el punto final de la III Edición de Motogrinos, una concentración motera organizada por la Asociación Ruta Gregoriana de Castilla-La Mancha que volvió a unir turismo, patrimonio y convivencia en una intensa jornada sobre dos ruedas. Decenas de participantes recorrieron distintos municipios de la región en una ruta que combinó cultura, tradición y gastronomía, fortaleciendo los lazos entre pueblos y aficionados al mundo del motor.
La expedición partió desde Pozorrubio de Santiago y puso rumbo a Belmonte, donde los moteros visitaron la emblemática Colegiata de San Bartolomé. Posteriormente, la ruta continuó hacia Pedro Muñoz, con parada en la histórica La Harinera y una degustación de queso manchego que puso el sabor más auténtico a la jornada.
El broche final tuvo lugar en Arenales, donde los participantes visitaron el Templo Parroquial y conocieron de primera mano la profunda devoción local a San Gregorio Nacianceno.
José Vicente Méndez de los Galanes, miembro de la Hermandad, fue el encargado de explicar la historia y arraigo de esta tradición en el municipio. La recepción oficial corrió a cargo del alcalde, Iván Olmedo, y del presidente de la Hermandad, David Escribano, acompañados por miembros de su junta directiva. La jornada concluyó con una comida de hermandad en el Casino local, poniendo el mejor cierre a una cita que sigue creciendo y consolidándose en el calendario regional.






































































