Campo de Criptana da un paso decisivo para consolidarse como referente del sector vitivinícola regional. La localidad ha sido elegida como sede oficial de la Interprofesional del Vino de Castilla-La Mancha, un organismo de reciente creación que nace con el objetivo de coordinar, fortalecer y dar mayor visibilidad a toda la cadena del vino.
Durante el acto de presentación, el alcalde, Santiago Lázaro, ha puesto en valor el peso estratégico del sector en la comunidad autónoma: más de 80.000 viticultores, alrededor de 400.000 hectáreas de viñedo y cerca del 60% de la producción nacional de vino, asegurando que «El vino es uno de los pilares de nuestra economía y necesitaba una herramienta que uniera a todo el sector para afrontar los retos actuales y de futuro».
La interprofesional, presidida por Jesús Julián Casanova, integra a productores, cooperativas, industrias y organizaciones agrarias con el fin de diseñar estrategias comunes y mejorar la competitividad.
En su intervención Casanova ha asegurado que Castilla-La Mancha no solo lidera la producción de vino, sino también la de otros derivados como mostos, alcoholes y vinagres. “Somos muy grandes, pero necesitamos estar organizados para tener el peso que nos corresponde en los mercados internacionales”.
La Interprofesional del Vino de Castilla-La Mancha, constituida hace apenas unas semanas, se encuentra en fase de estructuración interna, aunque ya ha dado pasos clave como la elección de su sede oficial.
La Escuela de Catadores, sede oficial
La sede se ubicará en la Escuela de Catadores de Campo de Criptana, un espacio que a partir de ahora se convertirá en centro neurálgico del sector. Para el Ayuntamiento, esta elección refuerza tanto la proyección económica como turística del municipio. En esta línea, el alcalde aseguraba que “tradición, patrimonio y un potente tejido bodeguero y cooperativo» han sido elementos determinantes para albergar esta institución.
Retos inmediatos: consumo y costes
Entre los desafíos que marcarán la hoja de ruta de la interprofesional, su presidente ha destacado que tendrán que hacer frente a la caída del consumo de vino, especialmente entre los jóvenes, y el impacto de la situación internacional en los costes de producción. “La crisis energética está afectando directamente al sector. Tenemos que adaptarnos para que ese impacto sea el menor posible”. Asimismo, adelantaba que continuarán apostando por la diversificación de productos y por mejorar la comercialización exterior, claves para aumentar el valor añadido del sector.
La llegada de la Interprofesional del Vino sitúa a Campo de Criptana en el centro de la toma de decisiones del sector vitivinícola regional. Desde esta nueva sede se impulsarán medidas para reforzar la competitividad, mejorar la organización interna y afrontar con mayor solidez los retos del mercado global.











































































