El Pabellón Ferial de Daimiel acogió este domingo una nueva edición del Concierto Cofrade, una cita ya consolidada que alcanzó su vigésimo octava edición y que reunió sobre el escenario a cerca de 400 músicos pertenecientes a cuatro bandas, llenando el recinto de marchas procesionales y de público aficionado a este género musical. En esta ocasión, parte de la recaudación se destinó a AMUMA, Asociación de Cáncer de Mama y Ginecológico de Castilla-La Mancha.
El concierto contó con la participación de la Agrupación Musical Nuestra Señora de la Soledad o Vera Cruz, de Calzada de Calatrava; la Banda de Cornetas y Tambores María Santísima de las Penas, de Úbeda; la Banda de Cornetas y Tambores Nuestra Señora del Dolor, de Hellín; y la Banda de Cornetas y Tambores del Santísimo Cristo de la Columna de Daimiel (‘Los Coloraos’), que fue la encargada de cerrar el concierto como formación anfitriona.
Entre el público se encontraban el presidente de ‘Los Coloraos’, Carlos Fernández de Marcos, así como el concejal de Educación, José Luis Calvo, y el concejal de Deportes, Román Ortega, además del presidente de la Junta de Hermandades de Daimiel, Miguel Torres, que quisieron acompañar a las bandas y respaldar un evento que combina música, tradición y solidaridad.
Desde la Banda de Cornetas y Tambores Nuestra Señora del Dolor de Hellín, Carlos María López destacó la satisfacción de la formación por participar por primera vez en este concierto. Subrayó que habían querido mostrar en Daimiel su identidad musical, caracterizada por un repertorio mayoritariamente propio, como reflejo de su manera de entender e interpretar la música cofrade.
En una línea similar, Javier Moreno, de la banda de Úbeda, explicó que la formación llegó a Daimiel con muchas ganas de actuar y de ofrecer un repertorio variado que combina marchas propias con otras más conocidas de bandas referentes, con el objetivo de darlo todo sobre el escenario y conectar con el público.
Por parte de la banda anfitriona, David Martín-Consuegra, uno de sus directores, puso en valor la trayectoria de este concierto, que cumple ya 28 años de historia.
Señaló que el objetivo sigue siendo acercar la mejor música cofrade a Daimiel y mantener vivo un proyecto que requiere esfuerzo y constancia. En este sentido, destacó como aliciente la presencia, por primera vez en la localidad, de las tres bandas invitadas, todas con estilos muy distintos, lo que permite descubrir nuevas propuestas y sonoridades.
La formación daimieleña apostó por un repertorio propio, incluyendo marchas muy reconocidas por el público local, como La Flagelación o La Crucifixión, junto a dos estrenos recientes, Ahavá y El Compás de las Aguas, composiciones que reflejan una visión innovadora de la música cofrade.
Desde la Agrupación Musical de Calzada de Calatrava, Raúl Trujillo explicó que el concierto se vivió con especial intensidad para una banda formada por integrantes muy jóvenes. Entre las piezas interpretadas destacó el estreno de Eterna Soledad, marcha con la que conmemoran su 30 aniversario fundacional, así como otras composiciones como La Cena del Señor y En vos confío.
Como colofón a la jornada, se llevó a cabo una entrega de obsequios y reconocimientos, entre los que destacó el homenaje de la banda anfitriona a aquellos componentes que cumplen 20 y 25 años de trayectoria dentro de la formación musical.

































































