El ritmo de vida acelerado, el estrés laboral y las preocupaciones del día a día han provocado en los últimos años un aumento significativo de casos de bruxismo, una patología que muchos pacientes padecen sin ser conscientes de ello.
Desde Clínica Cervantes, en Campo de Criptana, el Doctor Alejandro Amador Estrada, advierte de que cada vez son más las personas que acuden a consulta con dolor mandibular, cefaleas frecuentes o sensibilidad dental sin saber que detrás de esos síntomas se encuentra el bruxismo.
El estrés, principal desencadenante
El bruxismo consiste en apretar o rechinar los dientes de forma involuntaria, generalmente durante la noche, aunque también puede producirse durante el día. Uno de sus principales problemas es que puede pasar desapercibido durante años.
Entre los síntomas más habituales se encuentran:
- Dolor o tensión en la mandíbula
- Dolores de cabeza, especialmente al despertar
- Desgaste dental
- Chasquidos al abrir o cerrar la boca
- Sensibilidad dental
Si no se trata a tiempo, puede provocar un desgaste severo de las piezas dentales, fracturas e incluso problemas en la articulación temporomandibular (ATM).
Aunque existen diferentes causas, el estrés es uno de los factores más determinantes. La tensión acumulada durante el día se manifiesta en muchos casos durante el descanso nocturno, generando una presión excesiva sobre los dientes.
Por ello, los especialistas recomiendan abordar el problema desde una perspectiva global, combinando el tratamiento odontológico con hábitos de relajación y control del estrés.
Tratamiento y prevención
El tratamiento más habitual es la colocación de una férula de descarga personalizada, diseñada a medida para cada paciente. Este dispositivo protege los dientes del desgaste y ayuda a relajar la musculatura mandibular. En los casos en los que existe una sobrecarga muscular importante o dolor persistente, también puede recurrirse a la infiltración de toxina botulínica en los músculos masticatorios. Este tratamiento actúa disminuyendo la fuerza de contracción muscular, lo que reduce la presión ejercida sobre los dientes y alivia la sintomatología asociada al bruxismo. Desde Clínica Cervantes señalan que este procedimiento se realiza bajo valoración profesional y de forma individualizada, como complemento a otras medidas terapéuticas.
Desde Clínica Cervantes recuerdan la importancia de acudir a revisiones periódicas, ya que el diagnóstico precoz es clave para evitar daños mayores y tratamientos más complejos en el futuro.
La odontología actual no solo busca solucionar problemas, sino prevenirlos. Detectar a tiempo el bruxismo puede marcar la diferencia en la salud bucodental y en la calidad de vida del paciente.
Contacto
Para más información o para solicitar una revisión, los interesados pueden ponerse en contacto con Clínica Cervantes, en Campo de Criptana, a través del teléfono 926563999 o acudir a sus instalaciones en la C/ Cardenal Monescillo, 32, donde recibirán atención personalizada y asesoramiento profesional.






































































