Daimiel y sus principales atractivos turísticos están presentes un año más en la Feria Internacional de Turismo (FITUR), que se celebra en Madrid desde el pasado miércoles y se prolongará hasta este domingo, jornada dedicada a la provincia de Ciudad Real en el stand de Castilla-La Mancha. La promoción del municipio ha consistido en la distribución de material informativo y merchandising en el espacio reservado a la provincia, además de la visita institucional realizada este domingo por el alcalde, Leopoldo Sierra, acompañado por varios concejales.
La presencia de Daimiel en FITUR llega avalada por los “buenos resultados obtenidos” durante el último ejercicio turístico, impulsados principalmente por sus dos grandes referentes: el Parque Nacional de las Tablas de Daimiel y el yacimiento arqueológico de la Motilla del Azuer, dos recursos singulares que convierten al municipio en un destino destacado de turismo de interior.
A estos dos pilares, el Ayuntamiento quiere sumar ahora la puesta en valor de la Venta de Borondo, declarada Bien de Interés Cultural en 2007. Se trata de un ejemplo destacado de la arquitectura popular manchega, surgida a partir del siglo XVI para dar servicio a los caminantes como lugar de descanso y albergue en los largos trayectos por la región. Durante años estuvo al borde del derrumbe debido al abandono, hasta que en 2016 una asociación inició un intenso trabajo para su conservación y difusión de su valor etnográfico y cultural.
La Venta de Borondo cuenta además con una importante connotación literaria, ya que diversos estudiosos sostienen que pudo inspirar el capítulo IV de El Quijote, en el que Don Quijote es armado caballero. El Ayuntamiento adquirió el inmueble en 2022 y, en 2025, ha invertido 190.000 euros en su rehabilitación, gracias a una subvención de la Diputación Provincial, con el objetivo de incorporarlo como elemento central de su estrategia promocional.
En declaraciones realizadas durante la feria, el alcalde Leopoldo Sierra explicó que Daimiel acude un año más a FITUR porque “une naturaleza, historia y patrimonio, con una apuesta clara por la calidad y la sostenibilidad”. Sierra señaló que este año el foco está puesto en la Venta de Borondo, “un recurso de época cervantina, del siglo XVI, que queremos poner aún más en valor junto a nuestros buques insignia: las Tablas de Daimiel, la Motilla del Azuer y la laguna de Navaseca”.
El regidor definió Daimiel como “una experiencia completa”, al ofrecer naturaleza singular, patrimonio histórico, gastronomía, una hostelería de calidad y tradiciones vivas. En este sentido, subrayó que la apuesta municipal pasa por un turismo responsable que dinamice la economía local y consolide a Daimiel como referente tanto a nivel regional como nacional.
Respecto al sector hostelero, Sierra apuntó que Daimiel dispone de hoteles de calidad y un número de plazas “aprovechable”. En cuanto a la apertura de la Venta de Borondo, el alcalde explicó que ya se ha restaurado completamente el tejado y que la siguiente fase se centrará en la rehabilitación de maderas y ventanas. “Esperamos que en el futuro sea un espacio plenamente visitable, que permita poner en valor los antiguos caminos y esa venta de la época cervantina que recorrió Miguel de Cervantes en sus viajes por La Mancha”, concluyó.


































































