El Consejo Regulador de la DO La Mancha ha abierto la convocatoria de su XXXIX Concurso a la Calidad de los vinos embotellados, cuya fecha límite para la presentación de muestras será el próximo 23 de enero. Este certamen está dirigido a todas las bodegas con marcas autorizadas para su comercialización dentro de la Interprofesional del CRDO La Mancha y busca reconocer la apuesta por la calidad y la excelencia en el embotellado, según señaló el gerente del Consejo, Ángel Ortega.
“Se trata de un concurso voluntario donde participan más de 100 bodegas”, afirmó Ortega, destacando la relevancia del certamen para el sector vitivinícola manchego.
Las primeras catas de evaluación ya han comenzado, organizadas por el Comité de Cata del Consejo, en las distintas categorías, tipos de vinos y variedades que abarca la denominación. Tras la buena participación de la edición anterior, con más de 300 muestras, las expectativas son altas gracias a la excelente calidad de la uva de la vendimia de 2025 y la positiva acogida del público en la presentación de vinos jóvenes en Madrid el pasado noviembre.
Ortega subrayó que, para avanzar a la cata final, las muestras deben superar los 80 puntos, mientras que en categorías como blancos Airén, tintos jóvenes Tempranillo o vinos crianza, el corte se eleva a 85 puntos, destacando así la alta calidad de los vinos participantes.
La cata final se realizará presumiblemente a finales de febrero, y la entrega de galardones está programada para el jueves 5 de marzo en Alcázar de San Juan.
Una cita histórica para el sector vitivinícola manchego
Con casi cuatro décadas de historia, el Concurso a la Calidad de los vinos embotellados se consolida como una referencia para las bodegas de la región. Su objetivo es acercar los vinos al consumidor final y a los canales de restauración, en un contexto marcado por un descenso global del consumo de vino y una creciente preferencia por vinos blancos, frescos y de menor graduación.
Si bien los tintos manchegos, como Cencibel o Tempranillo, mantienen su relevancia histórica, los blancos Airén se presentan como una oportunidad estratégica para el sector, gracias a su tipicidad, arraigo e identidad, adaptándose a los cambios del mercado internacional.




































































