La creciente ola de interés en criptomonedas de baja capitalización está atrayendo a nuevos actores a este campo especulativo. Recientemente, México, Argentina y España han entrado por primera vez en la lista de países «Crypto Degens», según el último informe de CoinGecko. Este término, comúnmente utilizado en el universo de las criptomonedas, describe a inversores que participan en negociaciones altamente especulativas, muchas veces sin una base teórica sólida y asumiendo riesgos significativos.
Las «shitcoins» o memecoins, criptomonedas que a menudo comienzan como bromas o memes pero que pueden ganar valor rápidamente debido a la especulación masiva, han experimentado una adopción sorprendente. Según CoinGecko, México, Argentina y España se destacan por su interés en estas criptomonedas. México ocupa la duodécima posición a nivel global con un interés del 2.61%, seguido por Argentina en la vigésima primera posición con un 1.10% y España en la vigésima tercera con un 0.96%.
Las criptomonedas están penetrando en diversos ámbitos de la sociedad, extendiéndose más allá del sector financiero. Con la creación de nuevas plataformas, es posible observar activos digitales en sorteos, streaming, casinos Bitcoin, sitios de compras e incluso en comercios físicos. Según un estudio del Banco de España, el 13% de los jóvenes españoles, entre 18 y 34 años, ha adquirido criptomonedas en los últimos dos años. Además, el volumen de transacciones con criptomonedas en España alcanzó cerca de 60.000 millones de euros el año pasado, subrayando la magnitud de la actividad en este campo y el creciente interés de los inversores en el país.
La dinámica global de los «Crypto Degens»
El análisis de CoinGecko ha mostrado que Estados Unidos encabeza la lista de países Crypto Degens con un interés de casi el 17% en criptomonedas de menor capitalización. Este alto índice refleja una tendencia global donde los países económicamente significativos están explorando activamente el mercado de criptomonedas alternativas. En el Reino Unido y Filipinas, por ejemplo, el interés en memecoins supera el 6% y el 5%, respectivamente.
El informe también señala que, dentro de la Unión Europea, Francia, Países Bajos y Polonia son los más prominentes en el comercio onchain de estas monedas especulativas. Dado que 18 de los 25 países más involucrados son miembros del G20, esto demuestra que las grandes economías están cada vez más dispuestas a participar en este fenómeno de mercado.
El creciente número de plataformas reguladas y el marco legal en evolución indican una maduración del mercado español, por ejemplo. El país ha visto un aumento de más del 55% en el registro de empresas de criptomonedas, lo que demuestra el aumento de la legitimidad y de la estructuración del mercado nacional de criptoactivos. España y otros países están explorando activamente las criptomonedas no solo como activos financieros, sino también en aplicaciones de Web3 y servicios descentralizados.
El surgimiento de estos nuevos «degenerados cripto» refleja un cambio cultural en cómo se perciben y utilizan las criptomonedas. Lejos de ser una tendencia pasajera, el aumento en el número de inversores en shitcoins y memecoins sugiere un movimiento hacia una mayor diversificación dentro del ecosistema de criptomonedas, con inversores buscando nuevas oportunidades de ganancias en activos altamente volátiles.
La incorporación de México, Argentina y España en la lista de los «Crypto Degens» no solo es un hito importante para estos países, sino también un indicativo de una tendencia creciente en el mundo de las criptomonedas. El mercado sigue evolucionando y el interés en criptomonedas de menor capitalización muestra que el apetito por el riesgo, aunque peligroso, también puede ser una puerta a nuevas posibilidades en el universo de las monedas digitales. Este movimiento hacia la adopción de criptomonedas más volátiles y especulativas, aunque arriesgado, subraya un fascinio global que trasciende las fronteras tradicionales, apuntando a un futuro donde la innovación financiera sigue desafiando las normas establecidas.