La alcaldesa de Alcázar de San Juan, Rosa Melchor, junto con el concejal Pedro Noblejas, ha visitado la residencia Santa Marta para hacer entrega de una donación de aceite de oliva procedente de los olivos de titularidad municipal. Esta iniciativa se enmarca en la búsqueda de revertir los recursos públicos en las instituciones que cuidan de los colectivos más vulnerables de la localidad.
Las Hermanas de la residencia han recibido con gratitud este noble gesto, destacando la importancia que tiene este producto básico tanto para la alimentación de los residentes como para la economía del centro. Sor Josefina, durante su atención a los medios de comunicación asistentes, ha agradecido que el Ayuntamiento se acuerde de los ancianos: «A ellos les gusta tener cerca a la gente de su pueblo y sentir que no se olvidan de ellos. Es un detalle muy bonito que coincide además con fechas de unión y amor fraterno».
De recursos olvidados a aceite solidario
Durante la visita, Rosa Melchor ha explicado el proceso de transformación que ha permitido al Ayuntamiento convertirse en «olivarero con fines sociales». El consistorio cuenta actualmente con 960 olivas distribuidas en zonas como el Cerro de los Molinos, la carretera de Manzanares e incluso en diversas calles de la ciudad donde cumplen una función ornamental.
«Hemos transformado el desorden en un acto solidario. Lo que antes era un recurso sin organizar, ahora está profesionalizado. Cuidamos los árboles, recogemos la cosecha y negociamos con las almazaras de la zona para obtener el pago en especie, es decir, en aceite de máxima calidad para nuestros vecinos», ha indicado con detalle la alcaldesa, que ha especificado que de la cosecha del último año se han obtenido 6.500 kilos de aceituna, que se han traducido en una importante remesa de botellas y garrafas.
La entrega en la residencia Santa Marta es solo el inicio de un itinerario que llevará el aceite municipal a otros centros como la Residencia Dulcinea, la Residencia García Baquero (en sus unidades geriátrica y de salud mental), la Residencia Joaquín Rodrigo para personas con discapacidad, así como a entidades que trabajan a pie de calle como Cáritas, Cruz Roja o el Banco de Alimentos.
Melchor ha aprovechado la ocasión para poner en valor la labor de las Hermanas en la Residencia Santa Marta: «Nosotros ayudamos de manera humilde, pero las que ayudan de verdad son ellas, que se ocupan cada día de nuestros mayores. Venir aquí es sentir la sensación de hogar y de familia, y para este Gobierno es un acto de justicia devolverles una parte de lo que ellos han dado por Alcázar».











































































