Alcázar de San Juan vivió en la noche del Miércoles Santo uno de los actos más solemnes y sobrecogedores de su Semana Santa con el Vía Crucis del Santísimo Cristo de la Expiación. A las diez y media de la noche daba comienzo, en la Parroquia de Santa Quiteria, esta estación penitencial marcada por el silencio, la oración y el recogimiento.
La celebración se inició en el interior del templo con el rezo de la primera estación, continuando posteriormente por las calles de la localidad con las catorce estaciones del Vía Crucis. Cada una de ellas fue desarrollándose en distintos hogares de fieles, que se convierten en altares improvisados de fe, señalizados con estandartes rojos con la cruz negra sobre fondo blanco, símbolo del Cristo de la Expiación y también de los nazarenos que acompañan al cortejo.
El desfile procesional estuvo presidido por el párroco de Santa Quiteria, Ángel Luis Montalvo, junto a autoridades civiles, representantes de hermandades y cofradías, además de numerosos devotos que acompañaron con respeto cada momento del recorrido.
El cortejo avanzó con sobriedad por las principales calles de la localidad, en un ambiente de profundo silencio que solo se rompía por el rezo de las estaciones y los acordes solemnes de un quinteto de viento, que aportó aún más emoción a una noche cargada de espiritualidad.
Una vez más, el Miércoles Santo alcazareño volvió a demostrar la intensidad con la que se vive la Semana Santa en la localidad, donde tradición, fe y participación ciudadana se unen en actos de gran simbolismo como este Vía Crucis del Cristo de la Expiación.


















Procesión del Cristo de la Expiación 2026 en Alcázar






































































