La supervivencia en nuestro país de los pacientes con cáncer, gracias a la investigación, el avance de las terapias, la prevención y la detección precoz, según los datos publicados por la Sociedad Española de Oncología Médica, se ha duplicado en los últimos 40 años.
No obstante, desde la farmacia queremos recordar que existen factores de riesgo, que son evitables, y que están relacionados directamente con distintos tipos de cáncer. Por eso, es de vital importancia hablar de prevención y detección precoz. Para eso y por eso, hablamos de la necesidad de evitar hábitos tóxicos como el tabaquismo y alcoholismo, íntimamente relacionados con el desarrollo de distintos tipos de cáncer y que multiplican, y mucho, el riesgo de desarrollar la enfermedad. Ambos no solo están relacionados con el desarrollo de la enfermedad oncológica, también con enfermedades cardiovasculares y respiratorias potencialmente mortales y cuyo riesgo de aparición también disminuye evitando tabaco y alcohol. Hay que recordar que el tabaquismo es la primera causa aislada y evitable de enfermedad y muerte en los países desarrollados.
Así también, el mantener un nivel de actividad física, adaptado a la situación de cada persona, ayuda a prevenir la enfermedad. Hay que recordar que el sedentarismo en sí aumenta la probabilidad de desarrollar la enfermedad. Por lo que es necesario tratar de mantenerse activo para estar saludable.
¿Qué más podemos hacer? Mantener una dieta variada, sana y saludable, dando prioridad a frutas y verduras y evitando los procesados, bebidas azucaradas, etc.
Distintas infecciones, como la infección por el virus del papiloma humano (HPV), asociado a la mayoría de los diagnósticos de cáncer de cuello de útero, también es un riesgo prevenible y/o evitable. En este caso, tenemos que incidir en la prevención y los cribados. La prevención en forma de vacuna, incluida en el calendario vacunal de nuestro Sistema de Salud, no solo contribuye a la salud del propio paciente, también a la no propagación de la infección.
Pero más allá de la prevención, desde la farmacia incidimos en la importancia de participar en los programas de cribado llevados a cabo por las Administraciones Sanitarias, en nuestro entorno, de mama, colón y cérvix. La detección precoz de la enfermedad ha demostrado que aumenta la probabilidad de mejorar el pronóstico. Por tanto, participar en los cribados es esencial.
Blanca Suárez Luque
Farmacéutica Adjunta CIM
Formadora Colegial (FoCo) Departamento Servicios Asistenciales
Colegio Oficial de Farmacéuticos de Ciudad Real




































































