Regresaban los festejos taurinos a la localidad toledana de Quintanar de la Orden tras catorce años de ausencia. En esta ocasión, con motivo de la celebración de un festival benéfico sin picadores para recaudar fondos en la rehabilitación del histórico coso quintanareño. Todo el festejo fue organizado por la Peña Taurina La Encina en colaboración con el Ayuntamiento de Quintanar de la Orden.
El festejo contó con un lleno de no hay billetes. Se lidiaron reses de López Gibaja, Cortijoliva, Hermanos Hernando Aboin y Peñatella, siendo nobles en su conjunto y premiados quinto y sexto novillo con la vuelta al ruedo.
Por su parte, los matadores y novilleros acartelados dejaron una grata impresión en este inicio de temporada. Abría cartel Eugenio de Mora quien realizó una faena de mando y poder a un astado de la ganadería de Cortijoliva, propiedad de la familia toledana De los Reyes. El fallo con la espada le impide cortar dos orejas. Corta una oreja.
El joven matador Alejandro Mora, realizó una faena de clase y gusto ante el ejemplar de López Gibaja falto de fuerza. Destacando varias series con la mano derecha. Corta una oreja.
Por su parte, Miguel Andrades, realizó una faena de gran variedad y exposición en todos los tercios de la lidia ante el novillo de la ganadería de Peñatella. Corta dos orejas.
Mario Arruza, novillero con picadores del cartel, estuvo muy firme y serio ante un novillo que no llegó a embestir con claridad. Corta una oreja.
Finalmente, los dos novilleros sin caballos del cartel, Curro Muñoz y Héctor Recuero realizaron dos buenas faenas ante novillos de Hermanos Hernando Aboin y Peñatella respectivamente. Cortando dos orejas y el novillero de Villanueva de Alcardete, Héctor Recuero, dos orejas y el rabo.


































































