El patrimonio artístico de Alcázar de San Juan cuenta desde hoy con un nuevo referente. La alcaldesa Rosa Melchor, junto a los concejales Javier Ortega y Cristina Perea, ha supervisado los trabajos de instalación de la veleta diseñada por el recordado artista alcazareño Isidro Parra, que desde este jueves preside la rotonda de acceso a la ciudad por el cementerio municipal.
Este proyecto fue seleccionado por la ciudadanía como Proyecto de Ciudad en los Presupuestos Participativos del pasado curso 2025. Con una inversión de 15.000 euros para la fundición de la pieza y 40.000 euros destinados a la urbanización de la rotonda, la intervención dota a esta entrada de la ciudad de una «tarjeta de visita» a la altura del corazón de La Mancha.
La alcaldesa ha destacado el doble valor de esta instalación, que se asienta sobre una cuidada Rosa de los Vientos: «No solamente es decorativa, sino que tendrá la utilidad de indicarnos hacia dónde va el viento en una zona situada a pocos pasos de nuestros molinos». Rosa Melchor ha explicado la elección estratégica de la ubicación, señalando que Isidro Parra diseñó sus veletas basándose en pasajes del Quijote, y esta pieza en concreto simboliza «el momento final», encajando perfectamente en el entorno de la rotonda del cementerio, que a partir de ahora será conocida como la rotonda de la Veleta.
La estructura impresiona por sus dimensiones: siete metros de altura y tres de ancho, lo que garantiza su visibilidad desde larga distancia para quienes acceden al municipio: «Por fin hemos hecho realidad uno de los sueños de Isidro Parra: que sus veletas estuvieran en Alcázar de San Juan«, ha afirmado la primera edil.
El acto ha contado con la presencia de Manuela Sanz, viuda del artista y presidenta de la Fundación Isidro Parra, quien no ha podido ocultar su emoción durante el izado de la pieza: «Significa muchísimo para mí. Quiero dar las gracias a todos los que han votado por la veleta, porque si Isidro estuviera aquí, le haría mucha ilusión», ha declarado Sanz, recordando que se trata de la primera veleta que se coloca de forma permanente en el espacio público del pueblo.











































































