La Banda de Música Unión Musical Quintanareña volvió a demostrar su arraigo y compromiso con la tradición local durante el tradicional Concierto de Cuaresma celebrado en la noche del sábado en la Parroquia Santiago de la Espada de Quintanar de la Orden. Una cita cargada de solemnidad y emoción que sirvió como antesala a la Semana Santa 2026, declarada de Interés Turístico Regional.
El concierto, dirigido por Santos Gabaldón, se enmarca en la programación oficial de la Semana Santa quintanareña y contó con la colaboración de la Concejalía de Cultura del Ayuntamiento.
Entre los asistentes se encontraban el alcalde, Pablo Nieto, acompañado por varios miembros de la Corporación Municipal; el párroco, Ángel Manuel Salazar; representantes de la Junta de Cofradías de Semana Santa y numerosos vecinos que no quisieron perderse esta cita ya consolidada en el calendario cultural y religioso del municipio.
La presentación del acto corrió a cargo de Elena Heras, secretaria de la Junta de Cofradías, quien explicó que el programa ofrecía un recorrido por la esencia histórica de la marcha procesional, incluyendo marchas de procesión, marchas fúnebres y marchas lentas.
Santos Gabaldón agradeció la asistencia del público y expresó su satisfacción por formar parte de una de las semanas más importantes del año para Quintanar de la Orden.
El concierto se dividió en dos partes y constó de diez marchas. En la primera parte se interpretaron Virgen de los Estudiantes, de Francisco Grau; Esperanza Marinera, de Abel Moreno; Getsemaní, de Ricardo Dorado; y Cristo de Gracia, de Adolfo Larraz. Tras esta última, la banda entregó a la Ilustre y Venerable Hermandad-Mayordomía Nuestra Señora de la Piedad y Santísimo Cristo de Gracia la partitura de la obra para su archivo, al tratarse de un autor quintanareño.
Cerró la primera parte Cielo de Montiel, de Ramón Serrano, presente entre el público, quien tomó la batuta para dirigir su propia composición, en uno de los momentos más emotivos de la velada.
En la segunda parte sonaron Virgen de la Piedad, de Adolfo Larraz; Glorioso Patrón, de Casimiro García —marcha finalista en un concurso de composición en Madrid y estrenada para banda en este concierto—; Osanna in Excelsis, de Óscar Navarro; La Quinta Angustia, de Francisco Grau; y como broche final, La Madrugá, de Abel Moreno, una de las marchas más destacadas del repertorio actual.
Antes de concluir el acto, la Junta de Cofradías obsequió a la Unión Musical Quintanareña por su implicación y compromiso con este concierto, que cada año marca el inicio simbólico del camino hacia la Semana Santa.
Una velada que volvió a llenar de música y sentimiento la Parroquia Santiago de la Espada, consolidando el Concierto de Cuaresma como uno de los eventos más esperados en la antesala de la Semana Santa de Quintanar de la Orden.




































































