Tras las fiestas navideñas, muchas personas buscan recuperar su figura rápidamente, recurriendo a dietas estrictas o métodos de pérdida de peso acelerada. Para entender los riesgos y alternativas, hablamos con el Dr. Alejandro Amador Estrada, médico y odontólogo de la Clínica Cervantes en Campo de Criptana, quien ofrece su perspectiva sobre las dietas milagro, el efecto rebote y hábitos saludables.
“En relación a las dietas siempre hay un poco de mito”, explica Amador. “Pasamos de un extremo a otro: nos excedemos en Navidad y después cortamos de golpe. No es eso. Hay que comer, siempre de todo, pero en su justa medida”.
El especialista destaca que antes de iniciar cualquier cambio radical, lo fundamental es reducir alimentos ultraprocesados, especialmente la bollería industrial. “Tenemos la suerte del pueblo de poder acceder a alimentos naturales en panaderías locales. Lo primero es quitar esos alimentos, que sabemos que hacen daño. No se trata de eliminar todo, sino de moderar las cantidades”, apunta.
Las dietas milagro y el efecto rebote
Cada enero surgen nuevas dietas “milagro” que prometen resultados rápidos, pero con riesgos importantes. “Estas dietas limitan de golpe determinados tipos de alimentos, y cuando se suspenden, el efecto rebote hace que se recupere incluso más peso del perdido”, alerta Amador.
El médico describe dietas populares que restringen carbohidratos o aumentan excesivamente las proteínas: “Obligan al organismo a obtener energía de las reservas del cuerpo, incluyendo masa muscular, y a largo plazo pueden producir daño renal o hepático. No podemos eliminar completamente estos nutrientes, porque el cuerpo los necesita para funcionar correctamente”.
Sobre el ayuno intermitente, el doctor también es crítico: “El alimento más importante del día es el desayuno. El ayuno intermitente obliga al organismo a liberar energía de manera similar a las dietas restrictivas, y puede ser peligroso”.
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En los últimos meses, tratamientos como Ozempic y Begovi han ganado popularidad. Amador explica la diferencia y los riesgos: “Ambos son hipoglucemiantes. Ozempic está indicado para diabetes tipo 2, mientras que Begovi es para obesidad y permite una reducción de peso más significativa. Retardan el vaciado del estómago y aumentan la sensación de saciedad, pero siempre deben administrarse bajo supervisión médica, acompañados de dieta equilibrada y ejercicio físico. No son para perder 6-7 kilos, sino para pacientes con IMC superior a 30 que buscan perder entre 20 y 30 kilos”.
Efectos de la mala alimentación en piel y dientes
Amador recuerda que la alimentación influye no solo en el peso, sino también en la salud de la piel y los dientes:
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Piel: “Se reseca, pierde hidratación, elasticidad y producción de colágeno y elastina”.
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Salud bucodental: “Una dieta desequilibrada aumenta el riesgo de caries. La protección dental depende de la alimentación, la higiene y la acidez de la saliva. Pacientes anoréxicos o con vómitos frecuentes pueden perder todos los dientes”.
Los hábitos como el consumo excesivo de alcohol, tabaco y la exposición al sol también agravan los problemas cutáneos.
El Dr. Amador aconseja mantener cambios sostenibles y supervisados: “Lo más importante es una dieta equilibrada, diseñada por un médico, nutricionista o endocrino, adaptada a tus necesidades calóricas y acompañada de ejercicio físico. No se debe restringir ningún alimento y hay que evitar las dietas milagro, porque cuanto más rápido pierdas peso, más rápido lo recuperarás”.
Pequeños cambios diarios y moderación son clave: “No se trata de resultados inmediatos. La constancia en la dieta y el ejercicio físico marca la diferencia en la salud y el bienestar a largo plazo”.



































































