En la tarde de ayer, domingo 1 de marzo, la Ermita de Intramuros de Nuestra Señora de la Piedad acogió el XI Concierto de Música Cofrade, una cita ya tradicional en el calendario cuaresmal de Quintanar de la Orden.
El evento, organizado por la Real Cofradía Virgen de las Angustias, Cristo de la Columna y Virgen Dolorosa, contó con la colaboración de la Concejalía de Cultura del Ayuntamiento. Una vez más, la música procesional se convirtió en vehículo de emoción y recogimiento, llenando el templo de sones cofrades que anunciaban la cercanía de la Semana Santa.
El concierto fue ofrecido por la Agrupación Musical Virgen de las Angustias, que deleitó a los asistentes con un repertorio cargado de sentimiento y fuerza interpretativa. Como novedad este año, el recital se desarrolló en formato Candlelight, iluminado únicamente por el resplandor de decenas de velas que envolvían el espacio en una atmósfera íntima y profundamente emotiva.
Entre los asistentes se encontraba el alcalde, Pablo Nieto Toldos, acompañado por varios concejales de la Corporación Municipal. También estuvieron presentes el párroco, Manuel Ángel Salazar; el presidente de la Real Cofradía, Jesús Novillo; la Junta de Cofradías; miembros de la Hermandad Mayordomía Nuestra Señora de la Virgen de la Piedad y el Santísimo Cristo de Gracia; representantes de la comunidad cofrade y numerosos vecinos.
La agrupación estuvo dirigida por Txeda Jareño, bajo cuya batuta se interpretaron marchas como “En vos confío”, “Gitano de Sevilla”, “Al Rey de los Reyes”, “Gustad y Ved”, “La Saeta” —sello e identidad de la formación—, “Caminando van por Tientos en la Madrugá” y “La Esperanza de María”. Además, se estrenó la nueva composición de José Manuel Sánchez, titulada “Tu dulce rostro cautivo”. El concierto concluyó con la interpretación del Himno Nacional.
Durante el descanso se recogieron donativos destinados a las Madres Trinitarias, en apoyo a la labor que desarrollan en la comunidad. Antes de finalizar, la agrupación agradeció la asistencia del público, la implicación de Txeda Jareño por aceptar la dirección y el trabajo del subdirector, Javier Botija. Por su parte, Jareño destacó la profesionalidad de los músicos y subrayó que era un honor dirigirlos.
El público despidió el concierto con una larga y sentida ovación, poniendo el broche de oro a una tarde inolvidable.






































































