Quintanar de la Orden celebró en la jornada de ayer el Miércoles Santo, una de las citas más singulares y emotivas de su Semana Santa, declarada de Interés Turístico Regional, con la tradicional Procesión de las Carracas como gran protagonista.
Los actos comenzaron con la escenificación de la Pasión y Muerte de Jesús en la Plaza de San Sebastián, una representación que ha contado con una gran acogida por parte del público y que ha recreado con intensidad y solemnidad los últimos momentos de la vida de Cristo hasta su crucifixión.
Finalizada la representación, la expectación se trasladaba a las puertas de la Ermita de San Sebastián, donde numerosos vecinos aguardaban la salida del Santísimo Cristo de la Humildad. Tras unos minutos de silencio y recogimiento, las luces se apagaban y, en un ambiente cargado de emoción, se abrían las puertas del templo para dar paso a las históricas carracas, portadas por los cofrades de la Cofradía del Cristo de la Humildad.
A continuación, la imagen del Cristo era alzada por los anderos entre la emoción del público asistente, en un momento especialmente sobrecogedor en el que el quintanareño Alberto Gómez dedicaba una sentida saeta. Ya durante el recorrido procesional, también Kimberly Carretero ofrecía otra emotiva saeta que volvió a sobrecoger a los asistentes.
El característico sonido de las carracas, que evoca el estruendo y la burla sufrida por Jesús durante su Pasión, acompañaba durante todo el recorrido a la imagen, creando una atmósfera única que distingue a esta procesión dentro de la Semana Santa Quintanareña, que ha transcurrido hasta el Templo Parroquial, donde la imagen permanecerá hasta la jornada de Jueves Santo.
El cortejo procesional ha contado con la participación del Párroco de Quintanar D. Ángel Manuel Salazar, la Junta de Cofradías de Semana Santa, el Alcalde D. Pablo Nieto Toldos junto a varios miembros de la Corporación Municipal, así como la presencia del Vicepresidente de la Diputación de Toledo, D. Joaquín Romera García, responsable del Área de Asuntos Generales, Empleo y Promoción Turística.
Cerrando la procesión, la Asociación Musical Cristo de la Humildad ponía el acompañamiento sonoro a un recorrido marcado por la solemnidad, la tradición y el fervor popular.
Una vez más, Quintanar de la Orden ha demostrado el profundo arraigo de su Semana Santa, consolidándose como una celebración de gran valor cultural, turístico y emocional.












































































