Desde el lujo y la modernidad de Dubái, Maribel Escribano Sánchez narra en primera persona cómo está viviendo la tensión en Oriente Próximo tras la escalada del conflicto entre Irán, Estados Unidos e Israel.
Nacida en Madrid y con orígenes criptanenses, gran parte de su familia reside en Campo de Criptana. Maribel lleva tres años en Dubái, donde trabaja como directora de proyectos en IHS, una empresa australiana especializada en la apertura de hoteles de lujo en Oriente Medio.
“Las sensaciones son contradictorias”, confiesa. “Por un lado, da miedo ver los misiles y las explosiones en el cielo; por otro, confías en la seguridad que nos transmiten las autoridades de los Emiratos”. La primera explosión se escuchó el pasado sábado a las 16:00, y la última tuvo lugar esta misma mañana.
A pesar de la tensión, asegura que se mantiene cierta calma. “No hay alarma policial ni caos en las calles, sorprende la casi normalidad de estos días”, explica.
Los canales oficiales mantienen a la población informada constantemente, y la comunidad española en Dubái, que supera los 5.000 residentes, “estamos conectados a través de grupos de WhatsApp”. Además, “las autoridades locales y la embajada de España nos han pedido mantener la calma, limitar los movimientos y teletrabajar siempre que sea posible”. “Desde el primer momento se pusieron en contacto con nosotros mediante correos con pautas y números de emergencia”, detalla.
Pese a la situación y el cierre del espacio aéreo en la zona, Maribel asegura que no ha considerado marcharse. “Confío en que la situación termine pronto. Aquí seguimos con nuestra vida, con precauciones y con el convencimiento que esto dure poco”. «En cualquier caso, estaremos pendientes de la evolución del conflicto y de las recomendaciones de las autoridades locales y españolas», afirma.
Los últimos ataques, que forman parte de la escalada regional entre Irán y los países del Golfo, han afectado algunas zonas urbanas y centros financieros. Sin embargo, la defensa aérea de Dubái y Abu Dabi ha interceptado la mayoría de los misiles y drones, minimizando los daños.



































































