Alcázar de San Juan vivió una intensa y sobrecogedora noche de Martes Santo con el desfile procesional del Santísimo Cristo de la Buena Muerte, organizado por la Real, Ilustre, Antigua y Franciscana Hermandad Sacramental del Santísimo Cristo de la Buena Muerte y María Santísima de la Concepción y Santa Vera Cruz.
La procesión estuvo compuesta por dos pasos: El Niño de la Santa Vera Cruz, que abría el cortejo, y el imponente paso del Cristo de la Buena Muerte, acompañado por María Santísima de la Concepción, una talla histórica del siglo XVII que añade un profundo valor patrimonial a la estación de penitencia.
El cortejo destacó, como es habitual, por su sobriedad y recogimiento, desarrollándose en un ambiente de absoluto respeto y silencio. Un silencio que únicamente se veía interrumpido por el acompasado andar del paso, el leve sonido de una campana y la delicada melodía interpretada por un terceto de viento, creando una atmósfera cargada de emoción.
Completaron la estación de penitencia los Padres Franciscanos, miembros de la Hermandad, representantes de los grupos municipales, así como integrantes de otras hermandades y cofradías de la ciudad, acompañados por numerosos fieles y devotos que no quisieron perderse uno de los momentos más solemnes de la Semana Santa alcazareña.
















Procesión del Cristo de la Buena Muerte 2026 en Alcázar






































































