Según han informado desde la OMIC de Tomelloso, para alcanzar estos objetivos, el consumidor debe tener presente a la hora realizar sus compras o solicitar servicios, los derechos a la seguridad de los productos y servicios, a la protección de los intereses económicos y sociales de los consumidores, a la información, educación y formación en materia de consumo y el derecho a la protección jurídica, administrativa y técnica en las situaciones de inferioridad, subordinación o indefensión.
A través del conocimiento y la aplicación de estos derechos básicos del consumidor también se evitará el sobreendeudamiento y se alcanzará un consumo responsable, sostenible y justo.
La Oficina de Consumo de Tomelloso insiste en que el consumidor, conociendo sus derechos y ejerciéndolos evitará que sus compras no le consuman.



































































