


El partido del Soliss Alcázar Basket contra el Real Madrid comenzaba con el dominio de los locales, que salieron crecidos a la cancha, tras estrenarse ganando en EBA contra el Estudiantes. Fueron los primeros en marcar y pronto se adelantaron, llegando a conseguir, en el primer parcial, una máxima de 6 puntos, terminando con 22 -16.
El segundo cuarto, sin duda, fue el mejor de todo el partido, los alcazareños marcaron un juego rápido, llegando con facilidad a la canasta del Madrid y no fallando los tiros. También estuvieron muy bien en defensa. Fantásticos Pereiro y Alarcón, que no dejaron escapar oportunidades. No en vano, marcaron la diferencia, consiguiendo la máxima ventaja del partido a 8 minutos del descanso, con 13 puntos.
Todo apuntaba a que el Soliss Alcázar Basket iba a conseguir repetir la proeza del primer partido de liga pero, tras un tercer cuarto sin emoción, en el que se paró el ritmo del partido, la reacción de los madrileños no se hizo esperar y aprovecharon el cansancio de los locales para resucitar en la última parte del encuentro. El Alcázar Basket no cejó, arropado por el «¡sí, se puede!» de una entregada afición. Pero, un mal último cuarto daba la vuelta al partido. A poco más de 4 minutos del final, un triple del jugador madridista Alberto Martín cambiaba el destino y situaba el marcador en 48-51. Los de Alcázar pelearon hasta el final buscando retomar el liderazgo, reafirmando a su entrenador, Nico Fernández, que aseguraba que “no iban a ser un equipo fácil de ganar”. Pero al final, no pudo ser y finalizaba el partido en el Díaz Miguel con un triste, pero digno, 55-59. Ahora, a recuperar fuerzas y a prepararse para el siguiente encuentro contra un duro rival: el Alcobendas.

































































