


La selección española ha finalizado la fase clasificatoria como cabeza de su grupo. El primer objetivo planteado por el seleccionador nacional se ha conseguido. Disputarán la semifinal contra el segundo del grupo B que se sabrá mañana, aunque todo apunta a que pueda ser la selección rusa.
Las españolas han jugado muy bien ante las guerreras portuguesas. Algo ha tenido que ver la animación del público que, desde el minuto uno, arropó con fervor a la selección nacional. Cerca de 1.300 personas se congregaron en el pabellón Díaz Miguel de Alcázar de San Juan para presenciar este decisivo partido. A pesar que Venancio López, en su línea de prudencia, asegura que «no hemos hecho nada. Hemos alcanzado el primer objetivo y nos hemos clasificado para la semifinal, pero ahora es cuando empieza el trabajo y tenemos que seguir jugando al más alto nivel, como hemos hecho en este partido».
Y así ha sido. La selección española salió a comerse la cancha crecida. Nada tenía que ver con la que se había visto en los encuentros anteriores. Las chicas salieron mucho más confiadas y fuertes, conocedoras de la calidad de su rival, al que se han enfrentado en numerosas ocasiones. «Las portuguesas son muy guerreras» -decía Ana Sevilla, autora de dos de los goles marcados a Portugal- «Hemos salido a competir y a demostrar que podemos ganar a cualquier rival». La jugadora reconocía también que hoy han jugado «más confiadas» porque ya conocen la cancha y la animación del público «ha sido una motivación muy importante».
En el minuto dos llegaba el primer gol para las españolas, marcó Ana Sevilla con un disparo cruzado. Un gol que les haría crecerse y dominar el juego, a pesar de la presión de las portuguesas, muy arriba, intentando provocar errores. La selección española ha dado espectáculo, jugando de una forma muy coordinada y estratégica, acertando con los remates -algo que les faltó en el anterior partido contra Costa Rica- y trabajando bien la defensa. «Hoy hemos visto un equipo atrevido» -decía el seleccionador- «Sabíamos qué hacer y hemos estado atentos para resolver los momentos conflictivos».
Se iban al descanso con un marcador de 0-2. Al inicio del segundo tiempo ambas selecciones no bajaron el ritmo. En el minuto 22 llegaba el tercero para España, otra vez Ana Sevilla y, poco después, Portugal anotaba el primero. A partir de ese momento, la tensión y la velocidad del partido empezaron a aumentar por parte de ambas escuadras, aunque serían las españolas las que, nuevamente, cambiarían el marcador (4-1). En el minuto 36, Cecilia Puga conseguía la manita para España, en un momento en el que las portuguesas -que no dejaron de pelear ni un sólo segundo- trataban de acortar distancias; algo que consiguieron en los minutos finales del partido, encajando a España dos goles más, arriesgando y dándolo todo, sacando a la guardameta de la portería y jugando con cinco.
Un fantástico resultado para las españolas que han recibido una «inyección emocional» muy grande con el apoyo del público alcazareño. El próximo miércoles disputarán la semifinal.



































































