Gran final la que se vivió en el ‘Quijote Arena’ de Ciudad Real y gran trabajo el de la selección española de fútbol sala femenino. No se les puede poner ni una pega porque han ido cumpliendo, uno a uno, todos los objetivos que se habían propuesto, yendo siempre de menos a más. Les faltó conseguir el título, aunque lo pelearon arropadas por las más de 6.000 personas que se congregaron en el pabellón para asistir a esta cita. Pero las brasileñas -expertas ya en estas lides- demostraron también su calidad y experiencia y consiguieron, por poco, el triunfo.
Corazón, esfuerzo, coraje y trabajo es lo que pusieron ambas selecciones en la cancha. Mucha emoción lo que se respiraba en las gradas, teñidas de rojo y amarillo, al grito de «España, España». El partido comenzaba con ambos equipos en busca del gol, muy igualados en la cancha, aunque la primera situación de peligro la creaba la española Amparo Jiménez. Brasil no tardó en responder consiguiendo el primer gol del partido, después que la guardameta española rechazara un primer disparo. Jugaron con mucho respeto y calidad. El trabajo de la defensa española no pudo ser mejor, frustrando las ocasiones generadas por las brasileñas. Rozando el final de la primera parte, llegaría la oportunidad más clara para la selección nacional, cuando Cecilia Puga mandaba el balón al área y allí Ana Sevilla aparece, batiendo a la portera brasileña pero no acertando a marcar. 0-1 al descanso.
En la segunda mitad del partido la tensión se podía cortar. Brasil impedía el avance de las españolas con una presión que no acertaban a romper, pudiendo tan sólo jugar a la contra. Aún así, consiguieron dar la vuelta al partido y hacerse con el dominio, buscando las ocasiones y rozando el gol del empate. El público estaba disfrutando de un partido competitivo y muy bonito. En el minuto 34 era Patricia González la que conseguía poner el balón al centro del área que es desviaba la brasileña Vanessa Pereira, despistando a su portera que veía como el balón entraba en las mallas. ¡Goooooool! coreado con énfasis desde la grada. El sueño se podía rozar. Pero en el minuto 38, Tatiene lanzaba a puerta y conseguía el segundo para Brasil. Tiempo muerto. Las españolas echaron el resto, pero no conseguían remontar el marcador y llegó el final. Brasil se proclamaba, por cuarta vez, campeona del mundo ante un muy digno rival.
PROBLEMAS FUERA DEL ‘QUIJOTE ARENA’
Cartel de «no hay entradas» y muchos aficionados que se quedaron sin poder vivir la final. Hasta aquí algo lógico. Pero también hubo cerca de mil personas que, habiendo comprado su entrada, tuvieron muchos problemas para poder acceder al interior del ‘Quijote Arena’. Algunos pasaron, ya empezado el partido y otros se quedaron fuera. ¿Problemas de previsión por parte de la organización?. ¿No esperaban esa masiva afluencia de público?. Puede ser. En cualquier caso, desde manchainformacion.com nos hacemos eco de las quejas de muchos aficionados alcazareños que vivieron esta situación de primera mano. Aficionados que también reconocen que en Alcázar sucedió todo lo contrario y todo estuvo muy bien organizado. Pero claro, una final es una final y nadie esperaba que el fútbol sala femenino pudiera despertar tantas pasiones.


































































