Después de vivir momentos críticos y tener que renovar a casi todo el equipo, tras la salida de once titulares, el Gimnástico de Alcázar comienza a resucitar y sigue en racha, consiguiendo su tercera victoria consecutiva ante el Talavera. Los alcazareños se sitúan ahora a 11 puntos de la zona de descenso.
La victoria ante los toledanos no era previsible, puesto que éstos se jugaban su posibilidad de acercarse a los play-off, igualando a puntos con el Almansa. Pero el Gimnástico sorprendió y comenzó a dominar el juego. El artífice de los dos goles rojillos fue Capelo que, tras venir voluntariamente a jugar a Alcázar desde el Alcalá de Henares, hizo un estupendo partido. Parece que este nuevo equipo, con Francisco Javier Cano a la cabeza, está apostando su ilusión y su ímpetu para mantener a un histórico como el equipo alcazareño en el lugar que se merece.
Aunque cada vez tienen más asegurada la permanencia, lo que está claro es que no pueden bajar los brazos y seguirán trabajando para dar nuevas alegrías a su afición, que ya lleva demasiado tiempo sufriendo esta temporada.

































































