El partido transcurre sin problemas, ambos equipos han marcado y llegan al minuto 63, con el marcador empatado 1-1.
Es en este minuto, cuando el jugador del Villarrubia, Gaizka envía el balón fuera de la banda para que atiendan a Obi, compañero de su equipo, que está lesionado dentro del campo. Cuando Jorge Ortega, jugador del Gimnástico devuelve el favor, tirando «fuera» el balón, se encuentra con un portero distraído, fuera de la meta y marca gol, poniéndose así por delante en el marcador.
Tras unos minutos de enfrentamientos, el entrenador del Gimnástico, Francisco Javier Cano, ordena a sus jugadores que en la próxima jugada no defiendan la portería, para que el Villarrubia pueda anotar su tanto y así volver a empatar el partido.
Este gesto tiene mucho mérito ya que el Gimnástico se encuentra muy necesitado de puntos, y una victoria le hubiera separado de los puestos de descenso. El míster ha señalado que «no hay que ganar a cualquier precio, y hay que respetar los valores del deporte».
Además, en la entrevista de Radio Marca, añade que en ningún momento, dudó del gesto y se disculpó con el entrenador contrario. Quiere destacar el buen trabajo de sus jugadores que ayudaron a calmar los momentos de tensión del equipo local.
A pesar de los problemas internos del equipo, la mala situación económica y la reestructuración a mitad de la competeción han demostrado que son un ejemplo de Fair Play y ya hay periodistas que los sitúan como favoritos para el Premio Fair Play de la temporada 2013-2014.

































































