


Así, la noche del sábado 16 contó con la celebración del la tradicional hoguera gigante, y por el módico precio de 2 euros, los asistentes pudieron disfrutar de un plato de asado compuesto por salchicha, chorizo, morcilla, panceta y su pieza de pan; además de compartir un agradable zurra. Tras la cena, en el Auditorio Municipal se celebró un baile ofrecido por la Discomovil Antonios disfrutando el pueblo hasta altas horas de la noche.

Ya el domingo 17, día del santo, se celebró en la Iglesia Parroquial la misa en honor al santo, la bendición de animales y la procesión por las calles de la localidad. Una vez regresado al templo, en el atrio del mismo, se celebró el sorteo del cerdo, como es costumbre, dando así por finalizados estos actos festivos.
El presidente de la hermandad, Miguel Ángel López Escribano destacó «la gran participación que tenemos todos los años, que anima a seguir desarrollando esta tradición» y comentó que «este año hemos hecho un cajón para poder tener las andas montadas dentro de la Iglesia durante la celebración de la eucaristía, y para otros actos de la hermandad en los que sea necesario armar dichas andas».



































































