Así, el sábado se realizó una vigilia abierta a todo el pueblo, pero protagonizada por los jóvenes, realizándose la emisión de vídeos divulgativos, la representación de la parábola de la Samaritana, o una dinámica con las obras de misericordia. Así, el acto concluyó con el canto de la canción de los jóvenes.
En la jornada dominical, se celebró la santa misa donde la cruz tuvo un protagonismo especial siendo venerada por todos los asistentes en el momento del perdón.
Tras Arenales, ahora se desplazará a Alcázar de San Juan, y el próximo día 13 de febrero, se celebrará una convivencia en el Cristo de Villajos de Campo de Criptana, como colofón a estos actos.



































































