El presidente de la Diputación de Toledo, Arturo García-Tizón, destacó ayer durante su visita a Quintanar de la Orden, la importancia que tienen los planes de ayuda a los Ayuntamientos que se han puesto en marcha desde la Diputación Provincial, porque gracias a ellos los consistorios pueden hacer frente al gasto corriente, lo que a su vez les permite seguir manteniendo servicios e infraestructuras.
Así lo manifestó a los medios de comunicación durante la visita que realizó junto al alcalde de Quintanar de la Orden, Carlos Madero, a las obras que está llevando a cabo el Ayuntamiento para rehacer la piscina de verano, que se encontraba en muy malas condiciones, donde también visitaron el resto del polideportivo local.
García-Tizón recalcó el compromiso de la institución provincial para ayudar a los municipios a hacer frente a los gastos corrientes, ante “la situación en la que quedaron los ayuntamientos y la comunidad autónoma por la desastrosa gestión de los gobiernos socialistas”.
Una situación que “reclama un esfuerzo muy considerable por parte de los nuevos gobernantes, en este caso de la Diputación provincial y de la mayoría de los municipios, para sacar adelante unas economías muy maltrechas por la actuación seguida en los últimos años”, lamentó el presidente de la Diputación de Toledo.
Por último, recordó que esta visita a Quintanar, una zona por la que guarda un especial cariño porque en ella comenzó su vida política, se enmarca dentro de las diferentes reuniones y visitas que está llevando a cabo a distintos municipios y con alcaldes de toda la provincia para conocer de cerca las necesidades y proyectos de los pueblos de Toledo.
Por su parte, Carlos Madero explicó que las obras de la piscina del Pabellón Fred Galiana son «muy importantes, porque se encontraba en una situación que tenía era lamentable y ya tuvimos muchos problemas tanto de la propia estructura como de salubridad, por lo que la Corporación lo consideró de prioridad y así se aprobó en el último pleno». Se consideraron «obras de urgencia» con un presupuesto de 160.000 euros, «una obra faraónica que la Corporación consideró de urgencia» para que los quintanareños puedan disfrutar este verano de unas instalaciones que el año pasado «no pudieron disfrutar».



































































