


El Quintanar tiene ahora que enfrentarse al campeón, el Yuncos -que ya cuenta con su plaza en Tercera- en el campo rival y en casa, al tercer clasificado, el filial del Guadalajara, para optar a los play-off de ascenso.
El equipo de Quintanar de la Orden lleva 10 años alejado de la Tercera categoría y, de conseguir el ascenso, esta temporada hará historia; especialmente si se tiene en cuenta que se trata de un equipo modesto, integrado por jóvenes de la localidad y su comarca y algunos veteranos, con una media de edad de 23 años.
Pese a la lógica euforia, el equipo técnico se afana por mantener a la plantilla con los pies en el suelo, “porque no está nada hecho”, a pesar que el estado de forma de sus jugadores ha ido en progresión y se encuentran con fuerzas. La misma progresión que han demostrado jornada tras jornada, enfrentando con coraje los segundos tiempos (de los 52 goles marcados hasta el momento, 26 se produjeron en los últimos 30 minutos). “El estrés nos favorece”, comentó a manchainformacion.com su preparador físico, Juan Carlos Escudero, que espera que la presión que puede suponer ver el campo lleno de gente en la última jornada no altere la rotundidad del equipo.
“Tenemos un equipo muy redondo, 23 jugadores que son una piña”, asegura Escudero. Un logro que se debe, fundamentalmente, al trabajo personalizado y colectivo con todos ellos, alimentado por la filosofía que “un grupo se convierte en equipo cuando todos se sienten responsables de los resultados y se comprometen con el juego”. Así, “todos los jugadores tienen un papel importante”.
Los quintanareños están en forma, ilusionados y trabajando duro para poder hacer realidad lo que sería el premio a una inmejorable temporada.
































































