“Me voy del Daimiel, lo he intentado y no ha salido”. Con esta frase entrecortada por las lágrimas y con varias pausas para intentar superar al mal trago que estaba pasando, Kapa anunciaba su dimisión.
No hizo falta que llegara la pregunta en la rueda prensa posterior a la derrota por 2-3 frente al CD Valdepeñas. El ya ex -entrenador del Daimiel RCF, aunque todavía desde el club no se ha dado oficialidad a su renuncia, asumía su responsabilidad como la principal en la mala racha del equipo y confía en que la llegada de un nuevo entrenador aporte “aire fresco para tirar hacía arriba”. “Estamos en descenso, si sigo, igual esto va a peor”, decía que Kapa, insistiendo en la necesidad de un relevo que inculque “una ilusión que yo ya no tengo”. “Esto es fútbol, como jugador he visto a entrenadores que se iban y ahora me toca a mí”, añadía.
En su emotiva despedida, Kapa comentaba que se va “al 50% orgulloso del trabajo realizado y al 50% disgustado por los resultados” y que cree que lo hace con “el cariño del equipo y de la afición”. No obstante, también mandaba un mensaje “a los cuatro o cinco que querían carnaza”, subrayando que “he dado todo por el Daimiel, he dejado muchas horas y alguna que otra relación”
Por último, Kapa recalcó que sabe cuenta con “20 amigos” en el vestuario y pidió a la afición que los apoyen porque “estos jugadores merecen la pena”.
































































