La labor de Cáritas en Alcázar con las personas sin hogar se desarrolla a través de dos vertientes. Desde Samaría, por un lado se presta ayuda asistencial y por otro promocional. El director del centro, José Álvarez ha explicado que en el primer contacto, además de cubrir las necesidades básicas, si así lo demanda la persona que llega, se entra en contacto con ella para ver su disposición a entrar en un proceso de recuperación personal.
En el último año, han atendido desde Alcázar a 447 personas, de las que 363 han sido hombres y 38, mujeres. A nivel de estudios, algunos carecen de cualquier formación, otros sólo saben leer y escribir, y la mayoría carece de estudios primarios, aunque hay casos de personas con estudios superiores. La mayoría está en situación de desempleo, y muchos de ellos no cuentan con ningún tipo de prestación económica. En cuanto al estado civil, a pesar de que muchos llevan mucho tiempo fuera de su entorno, 61 de ellos están casados, 44 divorciados, 24 separados, 182 solteros y el resto en otras situaciones.
Por comunidades de origen, los demandantes provienen de Castilla-La Mancha en su mayoría, 70 en concreto, 65 de Andalucía y después, en cantidades inferiores de Castilla y León, Madrid, Comunidad Valencia y resto de España. También hay extranjeros que en la mayor parte de los casos procede de países de la Unión Europea, a los que siguen de otros estados europeos extracomunitarios, de África o Latinoamérica, entre otras procedencias.
El perfil por edad es muy numeroso en la franja entre los 26 y 55 años, ya que es así en un 60 por ciento de los casos. Entre los 56 y 64, se han contabilizado 98 personas; mayores de 65, 21 personas y 15 entre 19 y 25 años.
SALIDA DEL CENTRO
En cuanto a la salida del centro, 420 se han podido marchar con la demanda que llegaron haciendo, cumplida. Los que han estado en atención promocional han permanecido una media de 2,5 meses, con la intención de mejorar su calidad de vida desde su situación, «recuperándose de alguna situación que le impedía estar más tiempo en la calle y después han continuado en otro centro, en el de Daimiel», ya que el centro Samaría de Alcázar trabaja en red con otros centros dentro de la diócesis, hay 5 centros y «uno es para acompañar a estas personas para que después puedan vivir de forma autónoma».
Álvarez ha reconocido que la mayor dificultad a la que se enfrentan es a la de la empleabilidad de estas personas, ya que «dada la dificultad general, para personas que han estado en la calle, esta dificultad es aún mayor», a lo que se añade que «no todas las personas acompañadas pueden tener después una vida autónoma por edad o salud». Otra dificultad es la búsqueda de salidas para personas con alguna alteración de la salud mental, ya que «los dispositivos sanitarios están ahí y funcionan, pero cuando reciben en alta, si vuelve al entorno familiar, puede seguir con el tratamiento, pero si vuelve a la calle, los recursos para su atención son prácticamente inexistentes».
ACTIVIDADES PARA VISIBILIZAR A LAS PERSONAS SIN HOGAR
El director de Cáritas Alcázar, Juan de Dios Campo ha explicado que el lema de este año, «Por dignidad, nadie sin hogar», pretende dar cuenta de que «uno de los elementos más importantes de la dignidad humana es tener un hogar».
A nivel de España, esta organización tiene contabilizadas a unas 40.000 personas viviendo en la calle, si bien es difícil saber la cifra con exactitud, teniendo en cuenta que quienes están en esta circunstancia «no se registran en ningún sitio». Para Campo «esta sociedad debe tener una legislación o algún mecanismo para que habiendo viviendas vacías, no viva gente en la calle», puesto que «además de ser un derecho humano fundamental recogido en la Constitución, queremos hacer visibles a estas personas que viven con una dignidad menguada por no disponer de un hogar».
El sacerdote delegado de Cáritas Interparroquial de Alcázar de San Juan, Ambrosio León ha explicado que se van a hacer actos a nivel diocesano y local como un flashmob el jueves en la Plaza Mayor de Ciudad Real, en la que participarán voluntarios de toda la Diócesis.
En Alcázar´, el día 25 en la Plaza de España, se hará una oración vigilia a las 22 horas y después se desarrollará la iniciativa «Durmamos bajo el mismo cielo», «para compartir y vivir los mismos sentimientos que estas personas, y aprovechar momentos para empatizar y dialogar con todos los que quieran compartir la noche». Al día siguiente por la mañana se hará una concentración y la lectura de un manifiesto en la Calle Castelar a partir de las 12 horas.



































































