


Con un estratosférico Jure Gunjina en modo ‘on-fire’ a lo largo de todo el partido, el Alcázar Basket fue capaz de recortar el marcador en el que llegaron a situarse con una diferencia de menos 21, con los 28 puntos, 10 rebotes y 40 de valoración del escolta croata que fue minando las fuerzas de un ilusionado CB Morón.
Dos últimos minutos de infarto con el público del pabellón municipal Antonio Díaz-Miguel en pie, con los nervios a flor de piel. Así acabo el encuentro entre estos dos conjuntos que vieron cómo el transcurrir de los minutos cargaba las fuerzas de los locales en detrimento de un CB Morón que se desinflaba poco a poco gracias al papel desempeñado por Gunjina, el último de los fichajes del Alcázar Basket que dio el campanazo en esta última jornada anotando su primer doble-doble con el equipo.
El croata tiró del cuadro local en los momentos más difíciles del partido, acompañado por un Lamonte Thomas que anotó 6 puntos de manera consecutiva para aportar la confianza que le faltaba al Alcázar Basket.
El base americano hizo gala de su juego anotando tres bombas y penetrando en la zona rival a su antojo. Los de Rafa Rufián no podían creerse que el choque se les fuera de las manos, pero el conjunto local no podía permitirse dos derrotas consecutivas, el sueño por disputar los play-offs de ascenso pudieron más que el cansancio y las lesiones de sus jugadores.
Valor, fuerza, agresividad y confianza fueron los pilares de un Alcázar Basket que acabó llevándose el partido con un Díaz-Miguel que llegó al descanso 13 abajo y con las miras muy bajas. Un público desilusionado y enfadado con su equipo que no podía creer la actitud de los de David Varela, que veían cómo según pasaban los minutos, el aro se iba haciendo cada vez más pequeño.
Se llegaba al tercer cuarto con un resultado de 49 – 58, una diferencia que no parecía insalvable pero que se antojaba difícil dada la trayectoria del Aceitunas Fragata que llegó confiado al choque y vio cómo se le escapó en un último cuarto para enmarcar por parte del Alcázar Basket.
Hasta cuatro jugadores del equipo sevillano se situaron por encima de la decena de puntos al finalizar el choque, los mismos que por parte del Alcázar Basket que fue mejorando según pasaban los minutos, ganando confianza apoyados por un Díaz-Miguel que se vació con su equipo en un partido que sin duda será recordado por todos los aficionados.
Con dos robos de balón que marcaron la diferencia en los últimos cinco minutos de partido y un Morón cada vez más fallón, la balanza acabó decantándose a favor de los locales que con esta victoria han ascendido cuatro puestos en la clasificación para situarse sextos en la tabla de la liga LEB Plata.
Así es el baloncesto, dos partes muy diferenciadas, escandalosas, como si de dos partidos diferentes se tratara convirtieron el duelo entre Alcázar Basket y CB Morón en uno de los más emocionantes de la temporada para los alcazareños.
































































