


Se trataba de una prueba puntuable de la Excelentísima Diputación Provincial de Ciudad Real, en la que el nivel se impuso y se vieron grandes momentos a lo largo del circuito, en el que predominaban cuestas acusadas y zonas rocosas, lo que dieron emoción y dificultad a las carreras a lo largo de toda la mañana.
Desde primera hora del domingo los alrededores de la célebre ermita del municipio manchego se vieron llenos de corredores en la prueba puntuable.



































































